Las autoridades indicaron que las fuertes lluvias, que comenzaron alrededor de las 2 de la mañana, arrastraron los desechos en Dar Es Salam y desencadenaron un deslizamiento de tierra que sepultó chozas cercanas. Estaba en marcha una operación de búsqueda y rescate para encontrar sobrevivientes. Seis personas resultaron gravemente heridas y varias viviendas quedaron destruidas.
El lugar, un basurero a cielo abierto, el más grande de la ciudad, había sido designado para su cierre el domingo, según el teniente coronel Baldé Mamadou Bailo, responsable de saneamiento del batallón de ingenieros militares.
Según las autoridades, los residentes que vivían alrededor del vertedero habían recibido notificaciones de desalojo, lo que obligó a muchos a abandonar la zona, pero muchos aún se encontraban allí en el momento del desastre.
“Nos aseguraremos de que las familias restantes sean reubicadas en otro sitio”, señaló Dienabou Touré, ministra de Administración Territorial y Descentralización.
Esta historia fue traducida del inglés por un editor de AP con la ayuda de una herramienta de inteligencia artificial generativa.