"Pero no se puede levantar el embargo sin incrementar también las exportaciones de Cuba a EEUU", agregó Hendren. "Y estamos muy preocupados con las importaciones".
Hay preocupaciones de que se pase por alto a un estado mientras los granjeros en los otros 49, ya sean los de trigo en Kansas o los de maíz en Iowa, claman por nuevos mercados. Pero las preocupaciones de la Florida reflejan la dificultad de levantar por competo el embargo comercial con Cuba a pesar del apoyo de los miembros de ambos partidos en el Congreso.
En el mejor de los casos, de acuerdo con expertos de las relaciones EEUU-Cuba, los que están a favor del comercio se encuentran en una larga batalla. Es una que podría descarrilarse por una política presidencial si el senador federal Marco Rubio, republicano por la Florida, u otro partidario contra el comercio con Cuba llega el año próximo a la Casa Blanca.
El martes, una audiencia de la Comisión de Agricultura, Nutrición y Forestal del Senado explorará las "oportunidades y desafíos" para el comercio agrícola con Cuba.
El senador Pat Roberts, republicano por Kansas, preside la comisión, que incluye una miembro - Amy Klobuchar, demócrata por Minnesota - que escribió un proyecto de ley que eliminaría las restricciones comerciales con Cuba. Presentada en febrero, la iniciativa de ley tiene seis copatrocinadores, tres de cada partido; entre ellos se encuentra Rand Paul, de Kentucky, quien compite contra Rubio por la candidatura presidencial republicana.
Mientras que las personas hablan sobre el embargo comercial cubano, los granjeros ya embarcaron productos hacia la nación isleña, algo que se permite bajo una ley del 2000. Pero existen restricciones sobre cómo se deben financiar las adquisiciones - como un requerimiento de que Cuba pague a la entrega o a la compra - lo que limitan por completo el libre comercio.
Los embarques totalizan varios cientos de millones anuales. Llegaron a un máximo de $710.1 millones en el 2008, antes de reducirse a $291.3 millones en el 2014, de acuerdo con datos compilados por el Consejo Comercial Económico EEUU-Cuba, con sede en Nueva York.
El consejo no partidista dijo que varios factores se encuentran detrás de la caída, incluyendo un incremento del apoyo de Venezuela y China a Cuba.
El descongelamiento de las relaciones cubano-estadounidenses, que se anunció en diciembre, ha relajado algunas de las restricciones en los tipos de transacciones financieras que se permiten entre ambos países. Eso podría incrementar las exportaciones, aunque permanecen otros obstáculos financieros.
John Kavulich, presidente del Consejo Comercial y Económico EEUU-Cuba, dijo que es improbable que los embarques a Cuba aumenten mucho este año o el próximo - a menos que el gobierno cubano piense que podría obtener apoyo político para hacerlo.
"Todo lo que les ofrecemos pueden obtenerlo en otro lugar", manifestó Kavulich.
Kavulich predijo que la legislación para levantar el embargo no se aprobará en el Congreso durante la presidencia de Obama, que se encuentra entregada a otras preocupaciones más apremiantes, y la deferencia que muchos miembros del Congreso le conceden a otros legisladores con antecesores cubanos.
Si hubiera una votación anónima, dijo Kavulich, habría suficientes votos para cambiar por completo el embargo comercial - pero incluso esta votación no sería abrumadora.