Sin embargo, Diario Las Américas reportó posteriormente que el exgobernante seguiría con vida.
Su situación sería, no obstante, extremadamente delicada.
Según información confidencial citada por el periódico, Castro estaría siendo asistido médicamente para mantener estables sus funciones vitales después de sufrir presuntamente un accidente cerebrovascular.
Ninguna autoridad sanitaria cubana ha confirmado ese diagnóstico.
La Habana no ha divulgado un parte médico
El silencio oficial se ha convertido en uno de los principales elementos que alimentan las especulaciones.
Ni el Consejo de Estado, ni el Partido Comunista, ni las Fuerzas Armadas Revolucionarias han divulgado públicamente información médica sobre Castro.
Tampoco su familia ha realizado un anuncio sobre un eventual deterioro de su salud.
Por tanto, no existe hasta ahora confirmación oficial de su fallecimiento ni del supuesto ACV.
Lo que existe son reportes basados en fuentes confidenciales y una creciente circulación de rumores.
¿Existe realmente un plan de salida hacia España?
A las versiones sobre la salud del general se suma ahora otra afirmación todavía más difícil de comprobar.
Fuentes y comentarios procedentes de Cuba aseguran que determinadas personas vinculadas con las estructuras de poder estarían preparando alternativas para salir del país ante un eventual escenario de crisis política.
España aparecería entre los destinos considerados.
Las versiones mencionan específicamente Madrid y Galicia.
Pero hasta el momento no se han divulgado documentos migratorios, reservas de vuelos, propiedades, solicitudes de residencia ni identidades concretas que permitan corroborar esas afirmaciones.
Por esa razón, no puede presentarse como un hecho confirmado que miembros de la cúpula cubana estén preparando actualmente una fuga hacia España.
¿Por qué España aparece en los rumores?
España ocupa desde hace décadas un lugar relevante para familias cubanas con vínculos económicos, familiares o patrimoniales en Europa.
La existencia de ciudadanos cubanos con doble nacionalidad y de descendientes con derecho a ciudadanía española facilita además la movilidad entre ambos países.
Madrid se ha convertido en uno de los principales destinos europeos de emigrantes, empresarios y figuras públicas cubanas.
Galicia mantiene, por otra parte, históricos vínculos migratorios y familiares con Cuba.
Ese contexto puede explicar por qué ambas regiones aparecen recurrentemente en especulaciones sobre posibles destinos.
Pero no demuestra que exista un operativo concreto relacionado con la actual situación de Raúl Castro.
Los rumores aumentaron después de aparecer un supuesto protocolo funerario
La incertidumbre comenzó a crecer después de que circulara un documento presentado en redes como un supuesto borrador para organizar las futuras honras fúnebres de Raúl Castro.
El texto describía un protocolo que incluiría:
nueve días de duelo oficial, cremación de los restos, ceremonias militares, homenajes en la Plaza de la Revolución y un cortejo hacia el oriente de Cuba.
La autenticidad de ese documento tampoco ha sido confirmada por las autoridades cubanas.
Incluso si resultara auténtico, su existencia no demostraría necesariamente que Castro se encuentre en estado terminal.
Los gobiernos suelen disponer anticipadamente de protocolos para la muerte de expresidentes y figuras de máxima relevancia.
Su última aparición pública fue en agosto
Uno de los últimos registros públicos de Raúl Castro ocurrió el 13 de agosto, cuando asistió en La Habana a los actos por el centenario del nacimiento de Fidel Castro.
El general apareció en el teatro Karl Marx vestido con su tradicional uniforme verde olivo.
La aparición generó atención precisamente porque su presencia pública se ha vuelto cada vez más limitada debido a su avanzada edad.
Castro había cumplido 95 años el 3 de junio.
Su desaparición cerraría una etapa histórica
Aunque Raúl Castro dejó la Presidencia en 2018 y posteriormente abandonó la dirección formal del Partido Comunista, su eventual muerte tendría un enorme impacto simbólico.
Durante décadas fue el segundo hombre del sistema cubano.
Dirigió las Fuerzas Armadas Revolucionarias durante casi medio siglo y asumió provisionalmente las funciones de Fidel Castro cuando este enfermó en 2006.
En 2008 tomó formalmente la Presidencia.
Su salida del Gobierno abrió el camino para Miguel Díaz-Canel, pero no eliminó inmediatamente su influencia dentro de las estructuras históricas del poder.
El interrogante no es solo quién gobierna formalmente
Cuba dispone de una estructura institucional que establece la continuidad del Gobierno.
Miguel Díaz-Canel ocupa actualmente la Presidencia y dirige el Partido Comunista.
Por ello, una eventual muerte de Raúl Castro no produciría automáticamente un vacío constitucional.
La verdadera incógnita se encuentra en los equilibrios informales entre el Partido Comunista, las Fuerzas Armadas, el Ministerio del Interior y el poderoso entramado empresarial estatal.
La desaparición del último hermano Castro con influencia política directa podría acelerar un proceso de reacomodo interno.
El nieto de Raúl Castro gana protagonismo
En medio de este escenario ha adquirido particular atención Raúl Guillermo Rodríguez Castro, “El Cangrejo”, nieto del general y coronel del Ministerio del Interior.
Durante años estuvo vinculado directamente con la seguridad personal de su abuelo.
Su nombre ha aparecido recientemente en reportes relacionados con contactos entre representantes del Gobierno cubano y la administración de Donald Trump.
Ese protagonismo ha alimentado interrogantes sobre qué papel podría desempeñar dentro de la estructura de poder después de la desaparición de su abuelo.
Cuba atraviesa además una profunda crisis interna
Las especulaciones llegan en un momento particularmente complejo para el país.
Cuba enfrenta apagones prolongados, escasez de combustible, inflación, dificultades alimentarias, falta de medicamentos, deterioro del abastecimiento de agua y una fuerte caída del turismo.
Las protestas por los cortes eléctricos se han repetido incluso en zonas céntricas de La Habana.
El deterioro económico incrementa la importancia de cualquier eventual transición dentro de la cúpula política.
Washington aumenta simultáneamente la presión
El contexto internacional tampoco ofrece estabilidad.
La administración Trump ha intensificado durante 2026 las sanciones contra funcionarios, ministerios y empresas estatales cubanas.
Estados Unidos ha incrementado además sus operaciones de vigilancia alrededor de la isla y mantiene una elevada presencia militar en el Caribe.
Las conversaciones políticas entre Washington y La Habana se encuentran suspendidas, según confirmó recientemente un alto funcionario cubano.
Todo ello aumenta las especulaciones sobre cómo reaccionaría la estructura de poder ante la desaparición de una figura como Raúl Castro.
Rumores que todavía necesitan pruebas
La situación obliga a separar cuidadosamente lo conocido de lo que permanece sin confirmar.
No existe confirmación oficial de que Raúl Castro haya muerto.
Un reporte basado en fuentes confidenciales sostiene que estaría gravemente enfermo y habría sufrido un posible accidente cerebrovascular.
La Habana no ha confirmado ese diagnóstico.
Y las versiones sobre un supuesto plan de miembros de la cúpula para trasladarse a España carecen hasta ahora de evidencias públicas que permitan presentarlas como un hecho.
Lo verificable es que los rumores están aumentando en paralelo con la incertidumbre sobre la salud del general y con una de las crisis económicas y políticas más graves que enfrenta Cuba en décadas.
La pregunta que comienza a extenderse dentro y fuera de la isla es qué ocurrirá cuando desaparezca definitivamente la última gran figura de la generación histórica que gobernó Cuba desde 1959.