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EEUU mueve dos buques de combate a la Base Naval de Guantánamo en medio de crecientes tensiones con Cuba

El USS Billings y el USS Minneapolis-Saint Paul llegaron a Guantánamo mientras EEUU incrementa su actividad militar y de vigilancia en el Caribe

EEUU mueve dos buques de combate a Guantánamo en medio de las crecientes tensiones con Cuba

Dos buques de combate litoral de la Marina de Estados Unidos arribaron recientemente a la Base Naval de Guantánamo, en el extremo oriental de Cuba, en momentos en que Washington mantiene una elevada actividad militar y de inteligencia en el Caribe y atraviesa un periodo de fuertes tensiones con La Habana.

Las embarcaciones son el USS Billings (LCS-15) y el USS Minneapolis-Saint Paul (LCS-21), dos unidades diseñadas específicamente para operar en entornos costeros y aguas relativamente poco profundas.

La propia Estación Naval de Guantánamo confirmó las llegadas mediante publicaciones en sus redes sociales en las que dio la bienvenida a las embarcaciones y sus tripulaciones.

Aunque los movimientos adquieren relevancia por el actual escenario regional, no existe evidencia pública de que la llegada de los buques constituya por sí misma la preparación de una operación militar contra el Gobierno cubano.

USS Billings llega a Guantánamo durante su despliegue en el Caribe

El primero de los buques en arribar fue el USS Billings, identificado por la Marina estadounidense con el número de casco LCS-15.

Se trata del octavo buque de la variante Freedom de la clase Littoral Combat Ship.

Su llegada a Guantánamo forma parte de un despliegue programado en aguas del Caribe.

Estas embarcaciones fueron desarrolladas para ofrecer a la Marina una plataforma rápida y flexible capaz de operar cerca de las costas, donde buques de mayores dimensiones pueden enfrentar mayores limitaciones.

El USS Minneapolis-Saint Paul también atraca en la base

Posteriormente llegó el USS Minneapolis-Saint Paul (LCS-21).

La embarcación había zarpado de la Estación Naval de Mayport, Florida, el 27 de agosto antes de dirigirse hacia Guantánamo.

Se trata de otra unidad de la familia de buques de combate litoral de la Marina.

Su presencia en la base estadounidense adquiere especial atención debido a la acumulación de movimientos militares que se han registrado durante los últimos meses en el Caribe.

¿Qué pueden hacer estos buques?

Los Littoral Combat Ships fueron diseñados para operar principalmente en zonas costeras y aguas poco profundas.

La Marina estadounidense los utiliza para diferentes tipos de misiones.

Entre sus capacidades aparecen operaciones relacionadas con:

guerra contra minas, vigilancia marítima, amenazas submarinas, seguridad de navegación y operaciones contra amenazas en áreas costeras.

Su diseño permite además alcanzar velocidades elevadas y operar con diferentes módulos y sistemas según las características de cada misión.

La Marina considera estas plataformas parte de su capacidad para mantener una presencia marítima sostenida.

La Base Naval de Guantánamo vuelve al centro del tablero regional

La llegada de ambas embarcaciones se produce en un momento en que Guantánamo ha recuperado protagonismo dentro de la relación entre Washington y La Habana.

La instalación estadounidense se encuentra en territorio cubano desde comienzos del siglo XX y continúa siendo uno de los puntos estratégicos más sensibles entre ambos países.

Durante 2026 ha recibido visitas de altos funcionarios militares estadounidenses y ha servido también como escenario para contactos poco habituales entre mandos de Estados Unidos y Cuba.

El jefe del Comando Sur se reunió con un alto general cubano

A finales de mayo, el jefe del Comando Sur estadounidense, general Francis L. Donovan, mantuvo un encuentro en el perímetro de Guantánamo con el general cubano Roberto Legrá Sotolongo.

Legrá es viceministro primero de las Fuerzas Armadas Revolucionarias y jefe del Estado Mayor General de las FAR.

La reunión llamó especialmente la atención por el nivel de ambos oficiales y por producirse en un momento de deterioro de las relaciones políticas.

Fue uno de los contactos militares directos más relevantes entre ambos gobiernos en tiempos recientes.

Pete Hegseth también viajó a Guantánamo

El secretario de Guerra estadounidense, Pete Hegseth, visitó la instalación en junio.

Durante aquella visita lanzó una advertencia relacionada con las capacidades militares cubanas y la seguridad estadounidense.

Hegseth sostuvo que Cuba no debería adquirir armamento capaz de amenazar la Base Naval de Guantánamo o territorio de Estados Unidos.

También afirmó que el Departamento de Guerra estaría preparado para diferentes contingencias.

“El futuro de Cuba está en manos de su liderazgo”, declaró.

En intervenciones posteriores, Hegseth ha señalado que Washington mantiene “todas las opciones sobre la mesa, incluidas las militares” respecto a Cuba.

Eso no equivale, sin embargo, a la confirmación de una operación aprobada contra la isla.

La CIA también abrió un canal con La Habana

El movimiento militar se combina con contactos políticos y de inteligencia.

En mayo, el director de la CIA, John Ratcliffe, viajó a La Habana y mantuvo conversaciones con altos funcionarios cubanos.

Entre las figuras mencionadas en reportes sobre aquel encuentro apareció el ministro del Interior, Lázaro Alberto Álvarez Casas.

También ha adquirido protagonismo Raúl Guillermo Rodríguez Castro, “El Cangrejo”, nieto de Raúl Castro y coronel del MININT.

Los contactos buscaban explorar posibles áreas de entendimiento entre ambos gobiernos.

Sin embargo, el viceministro cubano de Comercio Exterior e Inversión Extranjera, Carlos Luis Jorge Méndez, confirmó posteriormente que las conversaciones quedaron suspendidas hasta que Washington y La Habana puedan encontrar puntos en común.

EEUU intensifica también la vigilancia aérea alrededor de Cuba

Los movimientos navales coinciden con un incremento de las operaciones estadounidenses de inteligencia y reconocimiento alrededor de la isla.

Durante los últimos meses han sido rastreadas aeronaves como:

MQ-4C Triton, P-8A Poseidon y RC-135 Rivet Joint.

Estas plataformas poseen capacidades de vigilancia marítima, recopilación de inteligencia electrónica y seguimiento de diferentes tipos de actividad militar.

Uno de los vuelos más recientes involucró a un MQ-4C Triton que realizó un extenso recorrido alrededor de Cuba, incluyendo corredores del estrecho de Florida y aguas situadas al sur y al este del país.

Los registros públicos no permiten determinar los objetivos específicos de esas misiones.

Puerto Rico también registra una elevada actividad militar

Guantánamo no es el único punto del Caribe donde Estados Unidos mantiene una intensa actividad.

Durante los últimos meses se han desarrollado ejercicios militares en Puerto Rico, con participación de miles de efectivos.

Instalaciones vinculadas con Roosevelt Roads han sido utilizadas para maniobras y entrenamientos.

Los ejercicios han incluido operaciones nocturnas y movimientos de diferentes unidades estadounidenses.

El incremento de actividad ha coincidido con el deterioro de las relaciones entre Washington y La Habana.

Los F-35 también aparecen en el horizonte del sur de Florida

Otro elemento que ha adquirido relevancia es la posible futura incorporación de 24 F-35A Lightning II a la Base de Reserva Aérea de Homestead, al sur de Miami-Dade.

La Fuerza Aérea seleccionó Homestead como ubicación candidata para sustituir sus F-16 por cazas furtivos de quinta generación.

La decisión todavía no es definitiva y el proyecto no tendría capacidad operativa inicial hasta 2034 si supera todas las evaluaciones.

Aun así, la posible presencia futura de F-35 en el extremo sur de Florida ha entrado en el debate político sobre seguridad regional y Cuba.

La Habana responde con ejercicios militares

El Gobierno cubano también ha incrementado su discurso de preparación defensiva.

Durante 2026 ha desarrollado jornadas del Día Nacional de la Defensa, con participación de tropas, milicias y estructuras territoriales.

Las imágenes oficiales han mostrado prácticas de tiro, vehículos blindados, sistemas antiaéreos y otros equipos militares.

Miguel Díaz-Canel ha defendido estos ejercicios como una forma de elevar el costo que tendría cualquier eventual agresión contra Cuba.

La Habana acusa a Washington de utilizar amenazas y sanciones para intentar provocar un cambio político en la isla.

¿Significa la llegada de los buques que EEUU prepara una acción contra Cuba?

Con la información disponible, no puede afirmarse eso.

La llegada del USS Billings y el USS Minneapolis-Saint Paul está confirmada, pero existen explicaciones operativas para sus movimientos.

El Billings se encuentra en un despliegue programado en el Caribe.

El Minneapolis-Saint Paul, por su parte, tiene previsto participar desde el 10 de septiembre en UNITAS 2026, el gran ejercicio naval multinacional que reunirá a fuerzas de 24 países frente a las costas de Perú.

La escala en Guantánamo debe analizarse dentro de ese contexto.

Pero el escenario militar regional sí ha cambiado

Que no exista evidencia de una operación inminente contra Cuba no significa que el contexto sea rutinario.

En pocos meses se han acumulado:

más vuelos de inteligencia alrededor de Cuba, ejercicios militares en Puerto Rico, visitas de altos mandos a Guantánamo, movimientos navales y advertencias públicas cada vez más duras desde Washington.

A ello se suma una fuerte ofensiva económica mediante nuevas sanciones contra empresas, organismos y funcionarios cubanos.

La combinación muestra un incremento significativo de la presión estadounidense sobre La Habana.

Dos buques más en un Caribe bajo creciente tensión

La llegada de los dos buques de combate litoral introduce así otra pieza en un tablero cada vez más complejo.

Washington mantiene capacidad aérea, naval y de inteligencia desplegada en diferentes puntos del Caribe mientras continúa aumentando la presión económica sobre Cuba.

La Habana responde con ejercicios militares y una retórica de resistencia.

Y Guantánamo, situada dentro de territorio cubano pero bajo control estadounidense, vuelve a ocupar una posición estratégica dentro de esa dinámica.

Por ahora, el USS Billings y el USS Minneapolis-Saint Paul están en Guantánamo dentro de despliegues militares estadounidenses confirmados, pero la información disponible no demuestra que hayan sido enviados específicamente para ejecutar una operación contra Cuba.

Lo que sí confirma su presencia es que la actividad militar estadounidense en el Caribe continúa elevada justo cuando las relaciones entre Washington y La Habana atraviesan uno de sus momentos de mayor tensión de los últimos años.

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