Algunos de los campesinos llevan viviendo en la zona toda su vida "Yo llevo 49 años viviendo aquí, trabajando la tierra y ahora el gobierno nos quiere desalojar" expresa Jesús Gonzales Gómez, uno de los afectados. Las familias han trabajado la tierra y despejado sus fincas de la planta "marabú" muy extendida por los campos cubanos luego de ser expropiados por el gobierno revolucionario y dejados en total abandono. Algunas familias han heredado la tierra de sus padres y viven en el caserío desde sus inicios.
Los campesinos expresan que solo saben vivir de la tierra y que todo el esfuerzo de tantos años no puede ser en vano "yo el día que vengan a sacarme, tienen que matarme. Me voy a la plaza de la revolución con todos los animales y los bueyes a plantarme ahí a ver que me dicen"
El grupo ha recibido una ultima notificación de abandonar las pequeñas fincas, plazo que esta por cumplirse.