Cuba habría reforzado la seguridad de Raúl Castro y Díaz-Canel ante el temor de una operación de EE.UU., según el NYT
El régimen cubano habría incrementado durante los últimos meses las medidas de seguridad alrededor de Raúl Castro y Miguel Díaz-Canel ante el temor de que Estados Unidos pudiera intentar una operación para capturarlos o atacarlos, según una investigación publicada por The New York Times que cita a funcionarios estadounidenses.
El periódico, sin embargo, no afirma que Trump haya autorizado una operación contra los dirigentes cubanos ni que exista actualmente una incursión militar en preparación.
La Habana habría aumentado la protección de sus máximos dirigentes
Según The New York Times, las medidas defensivas cubanas comenzaron a reforzarse después de la operación estadounidense que culminó con la captura de Nicolás Maduro en Venezuela.
Funcionarios estadounidenses citados por el diario sostienen que La Habana habría adoptado precauciones adicionales para dificultar que fuerzas de Estados Unidos pudieran desarrollar una operación similar contra Raúl Castro o Miguel Díaz-Canel.
Tampoco existen anuncios oficiales de Washington que confirmen una decisión de ejecutar una operación de ese tipo.
El precedente de Venezuela habría encendido las alarmas en La Habana
La preocupación atribuida al Gobierno cubano tendría como precedente inmediato lo ocurrido en Venezuela.
La operación estadounidense contra Nicolás Maduro habría demostrado a los dirigentes cubanos que Washington está dispuesto a contemplar escenarios que hasta hace poco parecían extremadamente improbables.
Sin embargo, existen diferencias importantes entre ambos casos.
Raúl Castro, de 95 años, conserva una enorme influencia dentro del sistema político cubano, pero actualmente no ocupa formalmente la presidencia ni otro cargo estatal equivalente.
Su eventual salida del escenario político, por tanto, no produciría automáticamente una sucesión institucional como ocurriría con un jefe de Estado en funciones.
Estados Unidos ha reforzado considerablemente la inteligencia sobre Cuba
La revelación coincide con un importante incremento de las capacidades estadounidenses de inteligencia enfocadas en la isla.
Reportes periodísticos recientes sostienen que Washington elevó a Cuba dentro de sus prioridades de inteligencia y comenzó a destinar mayores recursos para recopilar información sobre el régimen, sus estructuras militares y sus capacidades defensivas.
Entre los organismos involucrados se encontrarían la CIA, la Agencia de Seguridad Nacional (NSA) y la Agencia Nacional de Inteligencia Geoespacial, que emplea imágenes satelitales y otros recursos técnicos.
El objetivo sería actualizar la información disponible sobre las capacidades militares cubanas, sus comunicaciones, instalaciones estratégicas y movimientos dentro de la estructura de poder.
Aviones estadounidenses intensifican la vigilancia alrededor de Cuba
El incremento de las operaciones de inteligencia también se ha hecho visible en el espacio aéreo internacional alrededor de la isla.
Durante los últimos meses han sido detectadas misiones de aeronaves estadounidenses especializadas en recopilación de inteligencia, entre ellas los P-8A Poseidon, RC-135V Rivet Joint y el dron de gran altitud MQ-4C Triton.
Estos sistemas pueden recopilar información electrónica, marítima y geoespacial, permitiendo a Washington construir una imagen mucho más detallada de las capacidades defensivas cubanas.
La existencia de estas operaciones de vigilancia no significa por sí sola que una acción militar esté decidida.
El Pentágono actualiza posibles escenarios sobre Cuba
El aumento de la inteligencia también permitiría al Departamento de Defensa actualizar planes de contingencia sobre Cuba.
Este tipo de planificación forma parte habitualmente de las funciones militares estadounidenses y puede incluir diferentes escenarios sin que ello implique que alguno vaya a ejecutarse.
De acuerdo con los reportes citados por The New York Times, funcionarios militares y de inteligencia habían expresado preocupación porque parte de la información existente sobre las capacidades y defensas cubanas estaba desactualizada.
La nueva recopilación de inteligencia permitiría corregir esa situación.
Una fuerza especial de la CIA tiene ahora a Cuba como objetivo prioritario
La información también coincide con otra revelación reciente: la CIA habría creado una fuerza de tarea dedicada específicamente a Cuba.
Según reportes periodísticos, esa unidad concentra analistas, oficiales especializados en reclutamiento de fuentes, expertos en operaciones cibernéticas y personal dedicado a operaciones encubiertas de influencia.
Uno de sus objetivos sería identificar divisiones dentro de la élite gobernante cubana y localizar funcionarios considerados más pragmáticos que pudieran desempeñar algún papel ante una eventual transformación política.
Actualmente, según las informaciones publicadas, esa estructura no cuenta con autorización para facilitar operaciones letales.
Washington también estudia quién podría participar en una eventual transición
La estrategia estadounidense parece ir más allá de incrementar la presión económica y recopilar información.
The New York Times y Axios han informado que Washington también intenta identificar figuras dentro del propio aparato cubano que pudieran desempeñar un papel en una eventual transición política.
Entre los nombres mencionados en esos análisis aparecen Raúl Guillermo Rodríguez Castro, “El Cangrejo”, nieto de Raúl Castro, y el ministro del Interior, Lázaro Alberto Álvarez Casas.
Ninguno ha sido seleccionado formalmente por Estados Unidos para encabezar una transición.
Washington aumenta la presión y La Habana se prepara para escenarios extraordinarios
La combinación de estas revelaciones dibuja un escenario de tensión creciente entre ambos gobiernos.
Por un lado, Washington ha reforzado la recopilación de inteligencia, creado una estructura especializada de la CIA, incrementado las sanciones y comenzado a analizar posibles escenarios políticos para Cuba.
Por otro, según The New York Times, La Habana habría reforzado la seguridad alrededor de sus principales dirigentes ante el temor de que Estados Unidos intente repetir una operación similar a la realizada en Venezuela.
Nada de esto confirma que exista una incursión militar aprobada o inminente.
Pero sí evidencia que ambos gobiernos estarían contemplando escenarios que meses atrás parecían extraordinarios: Estados Unidos actualizando sus opciones sobre Cuba y el régimen aumentando la protección de su máxima cúpula ante el temor de convertirse en el próximo objetivo de Washington.