Marcio Barbosa da Silva, alias “Beiço de Mula”, que es señalado por autoridades de Brasil “como integrante de alto rango del Primeiro Comando da Capital (PCC) buscado por causas vinculadas al crimen organizado y porte ilegal de armas", fue capturado en la región oriental de Santa Cruz, indicó la policía antidrogas en un comunicado publicado en sus redes sociales.
El PCC y su rival el Comando Vermelho (CV) son bandas criminales consideradas por Estados Unidos como organizaciones terroristas.
“Tras los procedimientos correspondientes y la coordinación con autoridades de Brasil, el ciudadano fue expulsado del territorio nacional y entregado a la Policía Federal brasileña”, señaló el comunicado.
El mes pasado, el gobierno del presidente Rodrigo Paz inició un plan en el que reforzó la seguridad en la frontera con Brasil con el fin de luchar contra el crimen organizado y frenar los delitos en el lado boliviano.
El plan no ha frenado los asesinatos en zonas fronterizas, por lo que el gobierno militarizó una zona cercana a Brasil tras asesinatos seguidos registrados en un poco más de 24 horas.
Los expertos aseguran que las rutas en disputa estaban operadas por el presunto narcotraficante uruguayo Sebastián Marset, capturado en Bolivia y entregado en marzo a la Agencia Antinarcóticos de Estados Unidos (DEA, por sus siglas en inglés).
Mientras en La Paz, la capital de gobierno de Bolivia, representantes de Argentina, Colombia, Ecuador, Paraguay y Estados Unidos celebran un taller para fortalecer la cooperación regional en seguridad, infromó el Ministerio de Defensa en otro comunicado.
“Los desafíos que enfrentamos, como organizaciones criminales transnacionales, la violencia de los cárteles y la inestabilidad interna, no respetan fronteras”, dijo la ministra consejera de la Embajada de Estados Unidos en Bolivia, Amanda Porter, al inicio del primer Taller Multinacional de Control de Multitudes y Manejo de Crisis.
“Ninguna nación puede enfrentar estas amenazas sola y precisamos, por eso, este intercambio tan importante”, agregó.
FUENTE: AP