Angélica Saraiva de Sá, alias “Angeliquinha”, sentenciada por homicidio, tráfico de drogas y organización criminal en Brasil, había escapado el año pasado de una prisión en ese país. Saraiva —que integraba el Comando Vermelho— fue capturada en Santa Cruz, al oriente de Bolivia, informó a radio Panamericana el ministro de Gobierno, Marco Antonio Oviedo.
La víspera la policía boliviana reportó la captura de Marcio Barbosa da Silva, alias “Beiço de Mula”, quien es señalado por las autoridades de Brasil como un integrante de alto rango del Primeiro Comando da Capital (PCC) y buscado por causas vinculadas con el crimen organizado y el porte ilegal de armas.
El PCC y el Comando Vermelho son consideradas por Estados Unidos como organizaciones terroristas. Ambos grupos se disputan rutas del narcotráfico en la frontera de Bolivia y Brasil.
El ministro Oviedo indicó que los dos detenidos “van a ser expulsados del país porque se encuentran de manera ilegal y tienen antecedentes, tanto en Bolivia como en su país”.
Estas acciones se producen luego de que el mes pasado el presidente boliviano Rodrigo Paz reforzó la seguridad en la frontera con Brasil con el fin de luchar contra el crimen organizado y frenar los delitos del lado boliviano, donde se ha registrado una ola de asesinatos ligados al narcotráfico, según la policía.