Cuando Bessent inauguraba el lunes en Asheville las reuniones de los ministros de finanzas del Grupo de los 20, resaltó que quiere centrarse en formas de hacer crecer la economía mundial y contener el aumento de la deuda. Pero el encuentro se produce luego que se reanudaran las hostilidades entre Estados Unidos e Irán, y en momentos en que la fricción comercial con Canadá se disparó tras el colapso de las negociaciones que derivó en una escalada de aranceles.
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Bessent se reúne con el G20 para sumar aliados sobre Irán, pero aranceles tensan lazos
ASHEVILLE, Carolina del Norte, EE.UU. (AP) — El secretario estadounidense del Tesoro, Scott Bessent, se reúne esta semana con ministros de finanzas de las mayores economías del mundo en un momento en que Estados Unidos ha alterado el orden internacional con aranceles agresivos a aliados clave y una guerra impopular contra Irán que mantiene altos los precios de la gasolina para los consumidores.
En una entrevista el domingo, Bessent dijo a The Associated Press que planea aumentar la presión sobre Irán sancionando a otro banco, como parte de lo que denomina “Operación Paria Económico”. A principios de este mes, el gobierno tomó medidas para limitar las operaciones de un banco egipcio en los Emiratos Árabes Unidos. Señaló que el gobierno está preparado para ejercer “violencia financiera si tenemos que hacerlo”.
Consultado el lunes por periodistas sobre cuánto tardará en colapsar la economía iraní, Bessent respondió: “Creo que podría ser en cuestión de semanas o meses —y la economía no tiene por qué colapsar; sólo necesitamos que el régimen entre en razón”.
Bessent afirmó que la Unión Europea había respaldado sus esfuerzos de sanciones con un “apoyo pleno”. El domingo, la UE indicó en un comunicado que acoge con satisfacción una mayor presión económica sobre Irán y que trabajará con Estados Unidos y otros socios para mantener el cerco sobre Irán.
El ministro de finanzas de Francia, Roland Lescure, comentó a los periodistas que espera que haya una declaración global del G20 sobre una ruta acordada para el crecimiento económico en todo el mundo.
Afirmó que la economía mundial es “un poco como el clima en Asheville: es impredecible, hay niebla”.
Daniel Fried, exsecretario adjunto de Estado para asuntos europeos en el gobierno republicano de George W. Bush, dijo que Estados Unidos podría “tener dificultades para movilizar a sus amigos y aliados habituales” dadas las circunstancias.
Si Bessent y otros funcionarios del gobierno quieren apoyo internacional, añadió, tendrán que “poner más cuidado en consultar con aliados y socios de lo que Estados Unidos ha mostrado en los últimos meses”.
Bessent quiere que otros países ayuden a Estados Unidos a aislar a Irán para forzar su capitulación durante una guerra que recientemente superó la marca de seis meses. Aunque Estados Unidos volvió a atacar a Irán el domingo, el gobierno ha señalado previamente su intención de centrarse en la presión económica, más que en la acción militar, para alcanzar sus objetivos.
Hasta ahora, el presidente Donald Trump no ha concretado las amenazas de un “Día D económico” para Irán y, en su lugar, se ha apoyado en gran medida en advertencias a los socios comerciales de Irán. Un desafío particular es China, que es el mayor comprador de petróleo iraní.
Bessent dijo a la AP que “todas las opciones están sobre la mesa” en lo relativo a sancionar a Beijing por sus compras continuas.
“Podríamos ver un goteo gradual de inclusiones más pequeñas, pero una designación grande, por ejemplo la de un banco chino importante, causaría una conmoción seria y provocaría represalias”, señaló Nicolas Mulder, historiador de Cornell especializado en sanciones.
Pero Bessent rechazó la idea de que el gobierno estadounidense sea reacio a confrontar a China, y la calificó de “una narrativa completamente falsa”. Insistió en que China y Estados Unidos coinciden en la necesidad de reabrir el estrecho de Ormuz y evitar que Irán desarrolle un arma nuclear.
Mulder también advirtió que cualquier interrupción de los flujos mundiales de petróleo mediante sanciones secundarias impulsará la inflación y obligará a la Reserva Federal a subir las tasas de interés.
“Dado que el Tesoro de Bessent ya se encuentra teniendo que apaciguar una creciente inquietud en los mercados de bonos, será muy difícil hacer lo mismo en el ámbito de la aplicación de sanciones con credibilidad”, explicó Mulder.
Las reuniones del G20 se celebran en Asheville, que quedó devastada por el huracán Helene en septiembre de 2024. El desastre natural causó la muerte de más de 250 personas y provocó casi 80.000 millones de dólares en daños desde Florida hasta las Carolinas.
Bessent dijo que Asheville —que se reconstruyó tras la tormenta— era un telón de fondo simbólico para las conversaciones sobre crecimiento económico.
“Queremos que el resto del mundo se sume a nuestra agenda de crecimiento, ya sea la desregulación, la independencia energética, y queremos hablar de los desequilibrios globales, las regulaciones bancarias, cierta reestructuración de deuda soberana para los países en desarrollo”, dijo Bessent a la AP.
Añadió que “el mundo tiene esta montaña de deuda, y sí tenemos que crecer para salir de ella”.
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Esta historia fue traducida del inglés por un editor de AP con ayuda de una herramienta de inteligencia artificial generativa.
FUENTE: AP
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