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Banana: Pierre Coffin, voz de los Minions, descifra el lenguaje amarillo

NUEVA YORK (AP) — El cineasta Pierre Coffin es el creador y principal artífice del minionés, un dialecto que, como la mayoría de las cosas de los Minions, ha requerido tiempo para perfeccionarse.

“En mi teléfono tengo este archivo con platos indios o palabras raras”, comenta Coffin. “La gente se me acerca y me dice: ‘¡Deberías decir eso!’, y yo lo anoto”.

“Lo más difícil”, añade Coffin, “es simplemente encontrar la melodía”.

Han pasado 16 años desde que Coffin codirigió “Despicable Me” (“Mi villano favorito”) de Illumination. Ha hecho tres películas más de la franquicia, al dirigir “Despicable Me 2” (“Mi villano favorito 2”), "Despicable Me 3” (“Mi villano favorito 3”) y “Minions”. Pero los Minions, como la versión personal de Coffin del monstruo de Frankenstein, a menudo han seguido siendo para él una fuerza endiablada, incluso desconcertante.

Coffin, un animador francoindonesio que vive en París, donde se basan las producciones de Illumination, ha lidiado tanto con los dictados de Hollywood para construir franquicias como con los extraños dilemas narrativos de películas centradas en un supervillano y secuaces que hablan en galimatias.

“Por eso fue que, en cierto modo, desaparecí de la serie”, explicó Coffin en una entrevista reciente desde París. “Quiero decir, la primera era realmente buena. Un tipo malo que se vuelve bueno tras el contacto con tres niñas pequeñas, eso lo veía. La segunda era un poco más dudosa porque era como: Ese tipo que ya no es malo se enamora y hay una boda al final. Literalmente así fue como Chris (Meledandri) me lo presentó. Mi sensibilidad francesa vomitó un poquito”.

Por si no se nota, Coffin, el todavía travieso hijo de 59 años de un diplomático francés y una novelista indonesia, es inusualmente franco sobre la franquicia que ayudó a crear. Incluso con películas que él dirigió, es muy crítico.

Del anterior derivado de “Minions”, “Minions: The Rise of Gru” (“Minions: Nace un villano”) de 2022, Coffin ni siquiera quiere hablar porque, según dice, “no necesariamente me gusta y me resulta extraño”. “Despicable Me 3”, la secuela de 2017, fue la última película que dirigió Coffin, pero asegura que ni siquiera quería hacerla. Después, Coffin le dijo a Meledandri, el director ejecutivo de Illumination, que había terminado.

“Le dije: tengo que seguir adelante. Hice mi trilogía, mi precuela; estoy bien. Puedo ayudar con las voces, sin problema. Pero quiero seguir adelante”, cuenta Coffin. “Trabajé en cosas aparte, pero siempre me vuelven a arrastrar los Minions”.

Los Minions tienen una manera de manipular a sus jefes, Coffin incluido. Tras alejarse de ellos, vuelve para “Minions & Monsters” ("Minions & monstruos"), el tercer largometraje independiente de los pequeños que gritan “¡Banana!”.

“Con todas las otras tenía dudas. Me guiaron hacia una dirección que no necesariamente me gustaba o entendía”, dice Coffin sobre las secuelas anteriores. “Pero fueron un éxito enorme. Me dejó con humildad. OK, tiene que haber algo que no entiendo".

“Es horrible porque estoy pensando que de verdad me gusta”, dice Coffin, riéndose. “Y estoy pensando: caray, quizá acabo de matar la franquicia”.

Al contrario, “Minions & Monsters”, que llega a los cines el miércoles, quizá sea la mejor película de “Minions” hasta ahora. En ella, los Minions se convierten en cineastas. Junto a Charlie Chaplin y Harold Lloyd, intentan hacer una película de monstruos en el Hollywood de la década de 1920.

La premisa, sugerida por Meledandri, era demasiado tentadora como para que Coffin la rechazara. Incluso quiso escribir el guion, cosa que hizo con el coguionista Brian Lynch. “Minions & Monsters” convierte a los alborotadores amarillos en algo más que compañeros que provocan caos. Son estrellas del cine mudo que por primera vez se sienten como auténticos protagonistas.

“Esta película tiene muchísimo para la gente que era niña cuando se encontró por primera vez con los Minions”, afirma Meledandri. “Más que cualquier película anterior de Minions, incorpora toda esa maravillosa tontería de los Minions, pero además es una historia estupenda”.

Incluso después de siete películas y más de 5.000 millones de dólares en taquilla, los Minions todavía se le siguen revelando a Coffin. En primer lugar, fueron producto de una evolución. Para “Despicable Me”, primero se diseñaron como matones corpulentos, luego más como robots, después más como hombres topo. Coffin, Chris Renaud y el director de arte Eric Guillon siguieron afinándolos. Se les añadieron unas gafas, unos overoles y nombres como Stuart y Kevin y, bingo: historia del cine.

Sin embargo, dado que es imposible entender a los Minions, salvo por una palabra o dos, resultan protagonistas complicados. Si se los entregas a un nuevo jefe, corres el riesgo de que los Minions vuelvan a ser simples segundones. Al mismo tiempo, largas secciones ininterrumpidas de minionés pueden volverse cansadas sin algún intérprete humano.

“Si es demasiado largo y molesto para el oído, simplemente lo matamos”, señala Coffin. “En todas estas películas, lo hacemos hasta que encontramos la pequeña fórmula”.

Incluso escribir para los Minions no es un proceso claro. Coffin, que pone la voz a todos los Minions, está acostumbrado a improvisar su diálogo de ida y vuelta. (Para la primera película de “Minions”, empezaba las mañanas con dos horas a solas con un micrófono antes de ir al estudio). Ponerlo por escrito le resultó menos natural.

“Brian no sabía cómo escribirlos”, cuenta Coffin. “Intentó escribir galimatias. Yo le dije: ‘No escribas galimatias. Yo no entiendo lo que están diciendo. Escribámoslos en inglés’. Nos tomó un tiempo establecer esa tontería”.

Coffin puede sonar casi paternal con los Minions. Los personajes a los que les dio voz no están solo en las películas. Son como mascotas de Illumination; han generado miles de millones en mercancía. No todos los enfoques aciertan con su naturaleza singular.

“No quiero criticar lo que otros han hecho con los Minions, pero cuando alguien más hace algo con los Minions, siento que los están considerando criaturas”, dice Coffin. “Pero no son criaturas. Son criaturas con espíritu, con personalidad”.

Incluso él todavía los está descifrando. Al escribir “Minions & Monsters”, Coffin quería pensar en los orígenes de las amistades. Empezó a preguntar a la gente cómo conoció a sus mejores amigos. Muchas de las respuestas, inevitablemente, volvían a cuando alguien tenía 8 o 10 años.

“Eso nos dejó muy claro: los Minions son niños”, dice Coffin. “Lo descubrí en esta película. Me cayó el veinte. Son irresponsables, no escuchan, hacen un desastre, no escuchan a la autoridad. A partir de ese momento, fue muy fácil”.

FUENTE: AP

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