¿Quién no lo haría cuando metes tres goles en 13 minutos para voltear un 2-0 adverso para seguir en carrera en la Copa del Mundo?
Argentina busca más fútbol y no tanta épica al chocar con Suiza por plaza en semifinales del Mundial
Argentina está inmersa en un estado de absoluta euforia, algo completamente justificado.
Fue lo que Lionel Messi y compañeros gestaron a media semana al doblegar 3-2 a Egipto en los octavos de final, siguiendo la misma estela de sufrimiento en el triunfo por idéntico marcador contra Cabo Verde, otro oponente de África, en la ronda previa.
Los defensores del título han caminado por la cornisa en sus últimos dos encuentros, recurriendo a la épica para sobrevivir. Ganar así es emocionante, pero ya es hora que la Albiceleste —o la "Infartoneta— sea capaz de ofrecer un rendimiento integral, buenos pasajes de fútbol.
El último seleccionado no europeo que sigue en este Mundial se citará el sábado contra Suiza en el estadio Arrowhead de Kansas City, el último duelo de cuartos de final de este certamen.
“Ha sido una prueba increíble, de las que te marcan, más allá de lo que pueda pasar a partir de ahora", dijo el seleccionador argentino Lionel Scaloni tras la victoria ante Egipto. "Argentina es esto, el que no es argentino no lo entiende. Cuando va todo bien, y cuando la cosa empeora, damos todo”.
En los papeles parece un cruce desigual. Argentina tiene todos los pergaminos —el equipo que pretende ser el primero desde 1962 que revalida la corona — y un Messi rodeado de otras figuras como Julián Álvarez, Enzo Fernández y Lautaro Martínez.
Suiza, en cambio, nunca ha logrado acceder a las semifinales de un Mundial. De hecho, la última vez que pisaron los cuartos de final fue en el torneo en casa de 1954, eliminados por Austria en esa instancia.
Será un cliché, pero cualquier cosa puede pasar en una cancha, algo que ha sido evidente con el suplicio de las dos últimas eliminatorias.
“Sabemos que Argentina tiene muchísimas virtudes. Pocos mencionan las virtudes de Suiza”, afirmó el viernes el volante y capitán Granit Xhaka. “Mañana se hablará en la cancha y vamos a demostrar lo que somos capaces. Todo lo demás no tiene importancia”.
El ganador se las verá contra el victorioso del Noruega-Inglaterra el miércoles en Atlanta por el pase a la final.
Las dudas en torno a dos puestos específicos del equipo que se planteaban a comienzos del Mundial siguen latentes: Nahuel Molina o Gonzalo Montiel en el lateral derecho y Martínez o Álvarez en el centro del ataque.
Contra Egipto, Molina fue uno de los puntos más bajos. Con el ingreso de Montiel, Argentina mejoró en fase ofensiva por la derecha y se asoció bien con Messi, que se volcó a ese sector en sus últimos espectaculares 15 minutos para liderar la remontada. El lateral de River lo asistió en el gol para el 2-2.
En el caso de los centrodelanteros, Álvarez inició como titular ante los africanos, pero sigue sin convertir. Lautaro ingresó en buena forma en el complemento para convivir con el delantero del Atlético de Madrid. Sin embargo, ha sido una excepción porque el equipo estaba en desventaja. Scaloni ha dicho en varias oportunidades no los pondrá nunca juntos desde el arranque porque el equipo podría desequilibrarse. Lautaro fue determinante con un imperial centro para el cabezazo de Fernández que le dio la victoria a los de Scaloni.
Argentina todavía no alcanzó el tope de nivel que había mostrado en Qatar, pero el entrenador manifestó su conformidad con el rendimiento del equipo ante Egipto. Admite que debe hacer ajustes, especialmente en el retroceso, pero todo indica que al final apostaría por los mismos once del triunfo épico contra Egipto.
La otra cuestión a resolver es si Messi seguirá pateando penales tras errar dos en este Mundial. Lleva cuatro fallados, una marca inédita en la historia del torneo. Será el propio 10 el que decida si patea o no en caso de tener un penal a favor contra Suiza, no será decisión del técnico. Argentina cuenta con otros buenos ejecutantes: Lautaro, Montiel y Leandro Paredes suelen hacerlo en sus equipos con buena efectividad.
La clave para los suizos es su defensa. El equipo de Murat Yakin apenas ha encajado tres goles en cinco goles y vienen de maniatar a Luis Díaz y Colombia durante un 0-0 de 120 minutos para emerger triunfantes en una ronda de penales.
Xhaka y Manuel Akanji cargarán la responsalidad de marcarle, junto a Remo Freuler, Nico Elvedi y Gregor Kobel, éste último uno de los mejores arqueros de este Mundial.
Mientras que Argentina no reporta jugadores con problemas físicos, Suiza volverá a echar de menos a Johan Mazambi por una dolencia en la rodilla. El volante de 20 años rubricó un doblete en la victoria 4-1 sobre Bosnia y Herzegovina en la fase de grupos.
Argentina no pierde en una eliminatoria de un gran torneo desde que cayó ante Brasil en las semifinales de la Copa América de 2019 y presumen de un invicto de 11 partidos en la Copa del Mundo que se remonta a Qatar. Han marcado más de un gol en cada uno de esos encuentros.
Autor de un triplete en el debut argentino ante Argelia en el Arrowhead, Messi comparte con el francés Kylian Mbappé la cima de la tabla de goleadores con ocho conquistas. El capitán de 39 años suma 21 goles —un récord absoluto —en su carrera mundialista y también ha perforado las redes al menos una vez en seis partidos seguidos de la ronda de eliminación directa.
Messi tiene una experiencia previa contra Suiza en una mata-mata mundialista contra Suiza. Eso ocurrió en los octavos de final de 2014, cuando Ángel Di María, asistido por la “Pulga”, anotó a los 117 minutos para sentenciar la victoria por 1-0 en Sao Paulo.
Kansas City siempre estuvo en la mira por el calor —temperaturas que rebasan las 34 grados Celsius (94 F) en el verano boreal y las tormentas. Pero el pronóstico para la noche del sábado es de 30 C (86 F), y hay pocas probabilidades de lluvia.
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FUENTE: AP
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