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¿Ya no es el fútbol el mejor deporte de Italia? La Azzurra va al repechaje del Mundial

ROMA (AP) — Italia viene de una actuación récord en los Juegos Olímpicos de Invierno.

Kimi Antonelli acaba de convertirse, con 19 años, en el segundo piloto más joven en ganar una carrera de Fórmula 1 y es señalado como la próxima gran figura del automovilismo.

El equipo de rugby de los Azzurri venció a Inglaterra por primera vez en el Seis Naciones.

Jannik Sinner ha vuelto a la senda del triunfo en las canchas de tenis.

Los equipos masculino y femenino de Italia son campeones mundiales de voleibol.

Incluso los poco reconocidos equipos de béisbol y críquet han derribado barreras recientemente.

Sin embargo, hay un gran equipo de Italia que sigue teniendo dificultades. La selección masculina de fútbol, antes dominante, corre el riesgo de no clasificarse a un tercer Mundial consecutivo.

El cuatro veces campeón del mundo necesita vencer a Irlanda del Norte en el repechaje el próximo jueves en Bérgamo y luego derrotar como visitante a Gales o a Bosnia y Herzegovina para evitar pasar al menos 16 años sin siquiera disputar un partido en la máxima cita del fútbol.

“El deporte va por ciclos, pero este en el fútbol ha durado demasiado”, señaló el ministro de Deportes de Italia, Andrea Abodi.

Toda una generación —básicamente cualquiera menor de 15 años— no tiene memoria de la última vez que Italia jugó un Mundial: la derrota ante Uruguay en 2014 en Brasil, recordada por el mordisco de Luis Suárez al hombro de Giorgio Chiellini, y que decretó su eliminación en la fase de grupos de ese torneo.

“Para generaciones de italianos, el Mundial era el momento en que el país se unía y ondeábamos nuestra bandera. Nuestro espíritu nacional ahora se extiende más allá del fútbol, pero aun así sería bonito compartir esas emociones con los aficionados más jóvenes”, indicó Abodi a La Stampa.

La campaña de Italia en las eliminatorias quedó condenada desde su primer partido al sucumbir 3-0 ante la Noruega de Erling Haaland, lo que llevó a que al técnico Luciano Spalletti fuera reemplazado por Gennaro Gattuso.

Luego, los Azzurri encadenaron seis victorias seguidas antes de volver a perder contra Noruega en noviembre, para terminar segundos de su grupo y caer otra vez al repechaje, la instancia en la que Italia fue eliminada por Suecia antes del Mundial de 2018 y por Macedonia del Norte en 2022.

Ubicada en el puesto 13 del ranking, Italia será amplia favorita ante Irlanda del Norte, la número 69.

Pero los Azzurri deberían recordar que su último enfrentamiento, un empate 0-0 en Belfast en 2021, hundió al recién coronado campeón de Europa en el repechaje rumbo al Mundial de 2022.

Italia ha ganado los siete partidos que ha jugado como local contra Irlanda del Norte y Conor Bradley, capitán del rival y lateral derecho de Liverpool, está fuera por lesión.

Michael O’Neill, el seleccionador de Irlanda del Norte, también fue nombrado el mes pasado como técnico de Blackburn, en un acuerdo que lo lleva a repartir funciones.

Las dificultades de Italia en los Mundiales se remontan a 2010 y 2014, pues no logró avanzar de su grupo en ambas ocasiones.

El último partido de eliminación directa de los Azzurri en un Mundial fue cuando ganaron el título en 2006 al vencer a Francia en una tanda de penales, un encuentro recordado más por el cabezazo de Zinedine Zidane a Marco Materazzi.

Así que no es casualidad que integrantes del plantel de 2006 estén involucrados en el intento de reactivar la suerte de los Azzurri, empezando por Gattuso.

El exarquero Gianluigi Buffon, que ostenta el récord con 176 apariciones con Italia, es el jefe de la delegación de la selección y tuvo un papel en la elección de Gattuso.

Además, el exlateral Gianluca Zambrotta y el exmediocampista Simone Perrotta trabajan en el programa de desarrollo juvenil de la federación italiana.

Incluso con Gattuso y Buffon defendiendo su postura, la selección no pudo convencer a las autoridades del fútbol para organizar una concentración en los cuatro meses transcurridos desde la última vez que jugó Italia.

En su lugar, Gattuso y Buffon emprendieron una gira por toda Italia —además de viajes a Londres, Arabia Saudí y Qatar— para compartir cenas con los jugadores del plantel y mantener el espíritu de equipo.

La Serie A pasó de ser un destino para los mejores jugadores del mundo en la década de 1990 y a comienzos de los 2000 a una competición que ahora atrae a descartes de otras ligas, ya pasados su mejor momento.

Ningún club italiano ha ganado la Liga de Campeones desde el Inter de Milán en 2010.

Italia conquistó la Eurocopa con Roberto Mancini en 2021, pero también fue con Mancini cuando los Azzurri no lograron clasificarse al Mundial del año siguiente.

Mancini dejó al equipo sumido en el caos al renunciar para asumir un lucrativo puesto como seleccionador de Arabia Saudí en 2023.

Spalletti tuvo poco tiempo para preparar a Italia para la Eurocopa 2024 y los Azzurri fueron eliminados por Suiza en los octavos de final.

Con las dificultades de la selección en mente, el presidente de la federación, Gabriele Gravina, presentó esta semana un nuevo programa de desarrollo juvenil que, según él, apunta a “superar una especie de tacticismo extremo que realmente me preocupa”.

Gravina sugiere que los clubes y entrenadores italianos deben alejarse de tácticas defensivas que priorizan “ganar a toda costa”.

Quizá el equipo de fútbol también podría aprender algunas lecciones de los éxitos de Italia en otros deportes.

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Deportes AP: https://apnews.com/hub/deportes

FUENTE: AP

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