Los silenció con un putt de 52 pies que dejó la bola a distancia de empujarla al hoyo para conquistar su segundo título del Abierto de Estados Unidos en cuatro años, y así evitó el peor derrumbe en la historia del torneo después de que su ventaja de seis golpes se redujera a uno.
Wyndham Clark silencia al público del US Open que quería que perdiera
Wyndham Clark lo escuchó todo el día de parte del público en Shinnecock Hills. Los aficionados gritaban para que su bola de golf terminara en el búnker y en el rough. A uno lo expulsaron después de gritar: “¡No te ahogues, Wyndham!”.
Ah, cuánto habría disfrutado eso este público de “cualquiera menos Wyndham”.
A Nueva York le encanta un ganador, pero el que estos aficionados realmente querían ver el domingo era Scottie Scheffler, que perseguía el Grand Slam de carrera, o Sam Burns, que perdió por un golpe. No Clark.
Llámelo reacción por haber dañado un casillero en un arrebato de ira en Oakmont Country Club mientras no superaba el corte el año pasado en el Abierto de Estados Unidos. O por decir en televisión que estar rodeado de niños jugando el Concurso Par 3 del Masters era “un gran método anticonceptivo”. O incluso por ganar su primer título del Abierto de Estados Unidos en 2023 por encima de los favoritos del público Rory McIlroy y Rickie Fowler.
O quizá la gente que pasaba el Día del Padre en Shinnecock solo quería ver un poco de drama después de que Clark construyera ventajas de dos, cuatro y seis golpes tras cada uno de los primeros tres días.
“Hombre, definitivamente no querían que yo ganara”, manifestó Clark.
El sábado, se quejó de que los aficionados en gran medida habían abandonado el campo para cuando él estaba terminando su tercera ronda. El domingo, quizá habría deseado que se hubieran quedado en casa.
Es raro que un golfista que lidera un major —o cualquier golfista, para el caso— sea objeto de tanta burla. Le ocurrió a McIlroy en la Ryder Cup el septiembre pasado en Bethpage Black, también en Long Island, pero esa era una competencia por equipos. McIlroy fue la estrella del equipo europeo ganador y los aficionados de Estados Unidos se excedieron al atacarlo.
Clark contó que el domingo intentó verse a sí mismo en el papel de “desvalido”, como lo hizo en 2023.
“Cada vez que alguien me decía algo negativo, lo reemplazaba por algo positivo”, explicó Clark. “Parte de eso me lo he ganado. En cierto modo me lo busqué, pero también lo entiendo. Scottie iba por el Grand Slam de carrera, y eso no ha pasado muy a menudo”.
Aun así, la animadversión pareció sacudir a Clark al inicio de su ronda. Hizo bogey en los hoyos 2, 6 y 7 mientras los aficionados volcaban su apoyo hacia Scheffler. Celebraban los errores de Clark mientras colmaban de cariño a Scheffler —incluso le cantaron “Happy Birthday” al cuatro veces campeón de majors, que cumplió 30 años el domingo—.
Para Clark era “¡Al búnker!”, y para Scheffler, “¡Te queremos, Scottie!”, quien empató en el cuarto lugar con par de campo.
“A uno le gusta ver que los aficionados lo animen. Creo que a veces puede ser un poco demasiado cuando, ya sabes, las bolas empiezan a salirse de los greens y empiezas a escuchar vítores”, comentó Scheffler. “Eso me pareció un poco excesivo”.
Los aficionados anti-Clark vitorearon cuando él abrió un tiro que se fue por debajo de un par de contenedores de basura en el hoyo 4 y otra vez cuando su golpe en el hoyo 7 cayó en un búnker.
“Wyndham los va a perder”, dijo un hombre mientras Clark caminaba hacia su bola en el 10.
“¡Métete en la festuca!”, gritó un aficionado después de que salió desde el tee en el 13. Cuando su segundo golpe cayó en una parte precaria del green, el público coreó “¡Vamos! ¡Vamos! ¡Vamos!” y rugió con alegría cuando la bola de golf se rodó por la parte de atrás.
Clark se ganó al público, al menos por un momento, en el hoyo 16: sacó la bola desde el pasto alto y levantó el puño después de embocar un putt de birdie de 24 pies para colocarse en 5 bajo par. Por el momento, tenía una ventaja de dos golpes y las esperanzas del público de ver a un ganador distinto se desvanecían.
Pero las burlas regresaron en el hoyo siguiente, cuando Clark se apartó de su putt de par de 8 pies y luego lo falló. Mientras Clark caminaba hacia el tee del 18, rascándose la cabeza con la gorra en la mano, un aficionado en la tribuna cantó “Under Pressure”.
“Sí, fue duro, pero estoy orgulloso de mí mismo por haber peleado hasta el final”, señaló Clark. “Quiero decir, las cosas realmente podrían habérseme ido de las manos. Me mantuve firme. Sí, me habría gustado ganar por más, pero mientras ganes, no importa”.
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Los periodistas de The Associated Press Doug Ferguson y Eddie Pells contribuyeron a este reportaje.
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FUENTE: AP
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