Duterte, que salió del Tribunal Regional de Primera Instancia de Quezon City, en Metro Manila, vestida de negro, consoló a sus simpatizantes y abrazó a una mujer que sollozaba mientras sus seguidores coreaban su apellido.
Vicepresidenta filipina Duterte paga fianza tras orden de arresto por presuntas amenazas a Marcos
MANILA, Filipinas (AP) — La vicepresidenta de Filipinas, Sara Duterte, pagó la fianza el sábado tras la emisión, en la víspera, de una orden de detención por cargos de que amenazó públicamente con organizar el asesinato del presidente, Ferdinand Marcos Jr., y de otras dos personas.
La vicepresidenta, que ha negado las acusaciones, mostró una orden judicial que dejaba sin efecto la orden de arresto emitida por el tribunal el viernes y señaló que sus abogados le indicaron que llevara una copia consigo. Pidió a los reporteros que la rodearan de camino a su auto porque no se sentía segura.
“Si es posible, por favor vengan conmigo, porque no me siento segura con todo este personal policial que está hostigando a los que están en mi casa, hostigándome desde 2023", dijo Duterte. "¿Qué es lo que realmente quiere hacer conmigo este gobierno?”.
Paul Lawrence Lim, uno de sus abogados, indicó que el personal de la corte tomó las huellas a Duterte, quien pagó una fianza de 360.000 pesos (5.740 dólares) por tres cargos de amenazas graves.
Tras la emisión de la orden de arresto el viernes, Lim dijo que Duterte se defendería de las acusaciones.
“No tiene intención de evadir la ley y seguirá ejerciendo todos sus recursos legales”, afirmó en un comunicado.
Se considera que el caso forma parte de un enfrentamiento político de alto nivel entre Duterte y Marcos. Una condena podría inhabilitarla de manera permanente para ocupar cargos públicos y prohibirle postularse a la presidencia en 2028, cuando termina el mandato de seis años de Marcos.
Las acusaciones se derivan de una supuesta amenaza que Duterte, de 48 años, hizo durante una conferencia de prensa online en 2024. Apuntó que haría que un asesino matara a Marcos, a su esposa y al entonces presidente de la Cámara de Representantes, Martin Romualdez, si ella era asesinada, a medida que se intensificaban sus disputas políticas.
La vicepresidenta advirtió durante el acto que su amenaza no era una broma.
Duterte dijo después que estaba expresando su preocupación por su propia seguridad y que no estaba amenazando a Marcos, mientras sus comentarios desencadenaban una investigación penal y preocupaciones de seguridad nacional.
La Cámara de Representantes, dominada por aliados de Marcos, votó de forma abrumadora en mayo para someter a Duterte a un juicio político por acusaciones de riqueza no justificada, uso indebido de fondos estatales confidenciales y las amenazas en la rueda de prensa. El Senado filipino, en calidad de tribunal de destitución, abrió su proceso televisado en julio.
Marcos y Duterte fueron compañeros de fórmula en las elecciones de 2022, en una alianza que juntó a dos de las dinastías políticas más poderosas del país.
Marcos es hijo del expresidente Ferdinand Marcos Sr., quien ocupó el cargo desde la década de 1960 hasta los años 80, y cuyo mandato incluyó un periodo de represión y ley marcial. La vicepresidenta es hija del expresidente Rodrigo Duterte, predecesor del actual mandatario.
Rodrigo Duterte fue arrestado en 2025 en base a una orden de la Corte Penal Internacional y quedó detenido en La Haya, donde está previsto que desde finales de noviembre enfrente un juicio por presuntos crímenes de lesa humanidad vinculados a una brutal campaña antidrogas que se cobró la vida de miles de sospechosos, en su mayoría pobres. Ha negado haber autorizado ejecuciones extrajudiciales pero, mientras estuvo en el cargo, amenazó de muerte reiteradamente a los sospechosos.
Sara Duterte había criticado al gobierno de Marcos por entregar a su padre a un tribunal extranjero que no tiene jurisdicción sobre Filipinas.
Marcos y Sara Duterte también tienen inclinaciones geopolíticas contrarias.
Marcos ha ampliado los compromisos de defensa con Estados Unidos, aliado de Manila por tratado, mientras que su gobierno hace frente a las acciones cada vez más agresivas de China en el disputado mar de China Meridional.
La vicepresidenta ha sido criticada por no condenar los ataques de Beijing, incluidos los que emplearon potentes cañones de agua contra fuerzas y pescadores filipinos en las aguas en disputa.
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Esta historia fue traducida del inglés por un editor de AP con la ayuda de una herramienta de inteligencia artificial generativa.
FUENTE: AP
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