"Nos racionan el agua, la luz y ahora nos dirán qué y cuándo comprar lo que necesitamos. Todos a cacerolear hoy 28A a las 8 de la noche", dice otro escrito publicado poco después.
El martes pasado la MUD convocó a esta protesta tras una reunión de sus integrantes en la que se acordó iniciar una campaña contra un mecanismo que calificó de "represivo y hambriador" y resultado de una "política nefasta" por parte del Gobierno de Nicolás Maduro.
El jefe del Ejecutivo ordenó hace poco más de una semana la instalación en el país de un "sistema biométrico" para controlar las ventas de productos básicos mediante captahuellas con el fin de reducir los problemas de escasez que, según el Gobierno, son causados por el contrabando.
El martes pasado el jefe del Ejecutivo aclaró que el mecanismo sería de uso voluntario en los establecimientos privados. "El captahuellas es un sistema liberador (...) y será progresivo y digo más, es voluntario", dijo Maduro durante un acto de su partido en Caracas.
El presidente de la principal patronal del país (Fedécamaras), Jorge Roig, rechazó el miércoles este mecanismo y pidió disculpas a los consumidores venezolanos en nombre del sector empresarial "por someterlos a un humillante proceso de marcar la huella para comprar sus alimentos".