Los críticos atribuyen los cortes a problemas en la capacidad de generación, un deficiente mantenimiento de las instalaciones y mal manejo gerencial.
Venezuela y estadounidense General Electric firman acuerdo en materia de generación eléctrica
CARACAS (AP) — El gobierno venezolano suscribió el lunes un acuerdo con el conglomerado estadounidense General Electric como parte de un esfuerzo para mejorar el servicio eléctrico del país sudamericano, azotado por frecuentes apagones.
El acto realizado en el palacio presidencial de Miraflores fue encabezado por la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, y Eric Gray, director ejecutivo del segmento de energía GE Vernova, una división de General Electric, enfocada en generación, transmisión, distribución y almacenamiento de electricidad.
Rodríguez indicó que la firma del memorando de entendimiento, luego de seis semanas de trabajo conjunto para levantar un minucioso informe sobre el sistema eléctrico venezolano, constituye “un paso histórico” con miras a la “recuperación de un servicio tan esencial para la vida de un país".
La mandataria pidió a los equipos de trabajo formalizar lo más pronto posible la redacción del contrato definitivo para dar comienzo a la las obras que permitirán recuperar en los primeros 24 meses 1.000 megavatios y más de 5.000 megavatios en cuatro años. No mencionó el costo del acuerdo.
Los expertos repetidamente señalan que las fallas que se registran casi a diario en 23 estados y la capital venezolana en la mayoría de los casos son consecuencia de una incapaz administración que se traduce en la falta de mantenimiento del sistema eléctrico nacional.
Las instalaciones eléctricas acusan deterioro, particularmente las centrales termoeléctricas que otrora conformaban el sistema de respaldo en temporadas de sequía o en caso de una avería en la hidroeléctrica de Gurí, que suministra 60% de la energía del país. Se estima que en Venezuela el déficit es de 3.000 megavatios.
El acuerdo fue suscrito luego de una serie de reformas legales realizadas desde enero pasado que han reducido drásticamente el rígido control estatal sobre el sector energético vigente en las últimas dos décadas y lo abrió ampliamente a la inversión extranjera.
En respuesta a las reformas legales, particularmente en el sector de los hidrocarburos, el Departamento del Tesoro de Estados Unidos comenzó a flexibilizar las sanciones contra Venezuela y amplió la capacidad de las compañías energéticas estadounidenses y de otros países para operar en el país.
Después que una operación militar de fuerzas estadounidenses depuso y capturó al entonces presidente Nicolás Maduro la madrugada del 3 de enero pasado, Washington se ha propuesto una hoja de ruta de “tres fases”, que incluye la estabilización, recuperación y transición democrática del país.
FUENTE: AP
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