A los Rays les faltó un poco ante un equipo mejor, y cayeron ante los Cerveceros de Milwaukee en una serie dirimida en cinco juegos. Cometieron errores poco habituales durante las dos primeras derrotas y se vieron superados por un conjunto dominante con uno de los mejores bullpens de la historia reciente.
Rays demostraron que su béisbol puede sobreponerse a una nómina baja
ST. PETERSBURG, Florida, EE.UU. (AP) — Una vez que se mitigue el dolor de la derrota en la Serie Mundial, los Rays de Tampa Bay podrán apreciar su recorrido: de estar a punto de quedarse sin casa a jugar por un campeonato.
Muchos jugadores de los Rays observaron desde el dugout mientras los Cerveceros —rodeados por miles de sus aficionados que hicieron el viaje— celebraban en el Tropicana Field la noche del miércoles. Estaban tristes porque su temporada mágica terminó, y decepcionados por no darle a la franquicia su primer título de Serie Mundial en su historia.
Pero la organización ha avanzado mucho en los últimos dos años. Los Rays fueron desplazados después de que el huracán Milton azotó el centro de la ciudad el 9 de octubre de 2024.
El techo del Tropicana quedó hecho jirones, y el equipo debió disputar la temporada 2025 al otro lado de la bahía, en el Steinbrenner Field —la sede de pretemporada de los Yankees de Nueva York.
Hubo dudas de que los Rays alguna vez regresarían al único lugar que habían llamado hogar, pero volvieron en abril tras un enorme proyecto de renovación que costó casi 60 millones de dólares. Y regresaron con nuevos propietarios y la esperanza de un futuro mejor.
Mientras arrasaban en la División Este de la Liga Americana esta temporada, al ganar 98 juegos para superar a los poderosos Yankees, a los Medias Rojas y a los Azulejos — campeones de la Liga Americana en 2025—, se aprobó un acuerdo para un nuevo estadio de béisbol con capacidad para 31.000 espectadores en Tampa, cerca de la sede de los Buccaneers de la NFL. Está previsto que abra en 2029.
Así que, con una nómina joven y talentosa, encabezada por el dominicano Junior Caminero y Chandler Simpson, y una mezcla de veteranos como el cubano Yandy Díaz y el mexicano Jonathan Aranda, el futuro es prometedor para los Rays dentro y fuera del terreno.
“Es muy fácil entusiasmarse, seguir entusiasmado por la calidad de los jugadores y de las personas que están por llegar”, afirmó Kevin Cash, piloto de los Rays.
Caminero, de 23 años, se ha consolidado como una de las mayores estrellas del béisbol. El antesalista, dos veces elegido al Juego de Estrellas, disputó su segunda temporada consecutiva de 40 jonrones y 100 carreras impulsadas.
En la postemporada bateó apenas para .250, con un jonrón y cinco impulsadas. Cash señaló que el quisqueyano jugó durante octubre con múltiples lesiones en la parte inferior del cuerpo.
Simpson, que cumple 26 años el próximo mes, bateó para .306 y lideró la liga con 46 bases robadas. En la postemporada bateó para .311, con siete impulsadas y cinco robos.
“Sin duda estoy decepcionado por cómo terminó. Realmente nunca quieres que pase eso. No es lo que imaginas, especialmente después de todo el éxito que tuvimos este año”, reconoció Simpson. "Pero duele mucho quedarse corto. Aun así, también podemos estar orgullosos de todo lo que logramos. Al comenzar, no se esperaba que fuéramos tan buenos como fuimos y ser el mejor equipo de la Liga Americana, eso ya es un logro en sí mismo, y llegar tan lejos, definitivamente estoy orgulloso de eso”.
El pitcheo fue la fortaleza de Tampa Bay y Drew Rasmussen se convirtió en un as, mientras que Bryan Baker pasó a ser un cerrador de élite.
El derecho dominicano Freddy Peralta será agente libre, y es poco probable que los Rays puedan igualar el contrato que otro equipo le ofrezca. Provocó un impacto importante tras incorporarse a la rotación abridora luego de un canje en la fecha límite y fue el Jugador Más Valioso de la Serie de Campeonato de la Liga Americana.
El veterano Nick Martínez, quien abrió el primer juego de la Serie Mundial y lanzó como relevista en el cuarto, tiene una opción mutua por 20 millones de dólares. Fue un integrante valioso del cuerpo de lanzadores y un líder del equipo, pero es dudoso que los Rays le paguen tanto porque Rasmussen tiene una opción del club por 20 millones de dólares.
Rasmussen es cinco años más joven que Martínez.
El jardinero Cedric Mullins también se encamina a la agencia libre después de batear para .205 con 15 jonrones y 21 robos en 439 turnos al bate. Pero Mullins apenas tuvo cinco apariciones al plato en la postemporada.
Los Rays demostraron que su estilo de béisbol —sin privilegiar los jonrones, enfatizando en los fundamentos y en un pitcheo fuerte— puede restarle importancia a una nómina baja en un momento en que los salarios en las Grandes Ligas se ven magnificados, con un posible cierre patronal en el horizonte.
Los dueños sostienen que los equipos de mercados pequeños no pueden tener éxito de manera regular y están presionando para incluir un tope salarial en el nuevo convenio colectivo.
El éxito de Tampa Bay, junto con el de Milwaukee —los Cerveceros juegan en el mercado más pequeño de las mayores y ocupaban el 19no puesto en nómina al 31 de agosto, mientras que los Rays estaban en el 25to— refuerza el argumento del sindicato de peloteros.
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Deportes AP: https://apnews.com/hub/deportes
FUENTE: AP
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