“Defenderemos la democracia con instituciones, con diálogo y con el respaldo del pueblo. No permitiremos que intereses narcoterroristas actúen para destruirla", dijo Paz en su cuenta de X el domingo.
Presidente boliviano Rodrigo Paz tiene nueva herramienta legal para aplacar protestas. ¿La usará?
LA PAZ, Bolivia (AP) — Un día después de que el Legislativo sancionara una ley que reglamenta el estado de excepción, el presidente Rodrigo Paz todavía no ha puesto en vigor esa medida para frenar la ola de protestas que mantiene paralizadas varias regiones de Bolivia.
La Constitución permite al Ejecutivo declarar el estado de excepción por conmoción interna en todo o en parte del territorio, “sin suspender las garantías ni los derechos fundamentales”. La ley reglamentaria aprobada la víspera también obliga al presidente a detallar el alcance territorial y la duración de la medida y al Legislativo a aprobar el decreto en las 72 horas posteriores.
El uso de la fuerza debe ser “proporcional, diferenciado y estrictamente necesario", de acuerdo con la norma.
Los llamados de Paz al diálogo y a la apertura de “corredores humanitarios” para abastecer a La Paz ante la grave escasez de alimentos y combustible no han logrado desactivar la protesta y los bloqueos carreteros mantienen aislada a la capital.
Para el lunes ya hay anunciadas marchas al centro de la ciudad.
El mandatario dio la orden a las fuerzas de seguridad de que no usen armamento ante la posibilidad de que se produzcan incidentes que agravarían el conflicto. Por su parte, los sindicatos movilizados —que comenzaron las protestas reclamando mejoras salariales— mantienen su negativa a negociar otra salida que no sea la dimisión del presidente.
Sectores empresariales y políticos demandan que se aplique el estado de excepción para frenar las protestas que ya llevan 38 días y han dejado 10 fallecidos, la mayoría por falta de auxilio médico; 37 heridos y 365 detenidos, según el Defensor del Pueblo.
Los empresarios han reportado pérdidas superiores a los 2.000 millones de dólares y cientos de camiones atrapados en las rutas.
El sábado el conflicto escaló con violentos choques y ataques armados a las fuerzas del orden que con equipos antimotines buscaron despejar una estratégica carretera en el oriente tomada por simpatizantes del expresidente Evo Morales (2006-2019).
Un total de 26 civiles y seis policías resultaron heridos, cuatro por impactos de bala, y una comisaría fue saqueada.
La policía informó de la incautación de dinero y explosivos y algunos cabecillas de la protesta fueron detenidos.
La Central Obrera Boliviana (COB) y el mayor sindicato rural, los principales promotores de las manifestaciones, exigieron en comunicados públicos la liberación de los detenidos y la dimisión de Paz.
Paz asumió en noviembre después de casi 20 años de gobiernos de izquierda y en medio de una profunda crisis económica.
Las protestas iniciaron en mayo lideradas por la COB y a las que se sumaron sindicatos campesinos, juntas vecinales de la ciudad de El Alto y seguidores del expresidente Evo Morales (2006-2019).
FUENTE: AP
¿Querés estar informada/o las 24hs?
Suscribite a nuestro Newsletter