Sus recientes apariciones avivaron los rumores sobre el deterioro en su estado de salud.
Grave enfermedad obligaría a Putin a abandonar el poder
El periódico británico The Sun citó al analista político y ex jefe del Departamento de Relaciones Públicas del Instituto Estatal de Relaciones Internacionales de Moscú, Valery Solovei, quien asegura que “el segundo diagnóstico es mucho más peligroso que el primero, ya que el Parkinson no amenaza el estado físico, sino que limita las apariciones públicas. Pero hay un diagnóstico fatal”.
Por su parte, el Instituto de Investigación Robert Lansing señaló en un artículo de esta misma semana que la salud de Putin empeora en forma acelerada, al punto de generar dudas sobre si será capaz de mantenerse en sus funciones para finales de año.
“Las estimaciones del consenso coinciden en que el régimen está a punto de cambiar en el invierno de 2022-2023. De lo contrario, el Kremlin corre el riesgo de ser dirigido por un hombre discapacitado, con un grupo despersonalizado de personas gobernando el país”, señala el reporte.
El centro de investigaciones obtuvo información de los grupos de presión rivales del Kremlin, quienes aseguraron que, en noviembre de 2020, el presidente ruso estaba pasando por situaciones de salud física y mental, aunque no fue hasta septiembre de 2021 cuando los síntomas comenzaron a hacerse más evidentes.
“El corto período entre los primeros signos, cuando los rumores de la enfermedad diagnosticada se difundieron en el círculo íntimo de Putin, y los indicadores visibles del problema, significa que la enfermedad está progresando con bastante rapidez, ya que Putin se ve obligado a consultar a sus médicos varias veces a la semana”, explica el documento.
Los reportes sobre el agravamiento de la salud de Putin se han avivado en medio de su escasa presencia mediática durante el desarrollo de la invasión de las tropas rusas en Ucrania y lo que algunos especialistas consideran como señales evidentes detectadas durante sus escasas apariciones públicas.
A mediados del mes de abril el mandatario fue visto tratando de controlar un temblor en su mano derecha durante un encuentro con el dictador bielorruso, Alexander Lukashenko.
El pasado fin de semana Putin fue visto fijando también su mano derecha al borde de una mesa, lo cual es considerado como un intento de ocultar los temblores que genera la enfermedad neurodegenerativa.
FUENTE: Redacción de www.americateve.com
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