Se trata de la “primera fase” de la estrategia energética trazada en 2018 por el presidente, Emmanuel Macron, según un comunicado oficial. El plan pretende contempla reajustar la proporción de electricidad procedente de energía nuclear y la generada por fuentes renovables. Las plantas de carbón cerrarán para 2022 para reducir gases de efecto invernadero, indicó el comunicado.
El reactor número 1 de Fessenheim se detendrá el sábado y todo el complejo quedará parado el 30 de junio.
Hace tiempo que Alemania pide el cierre de la planta, la más antigua de Francia. Será la primera instalación nuclear cerrada dentro del plan de Macron.
Francia depende más de la energía nuclear que ningún otro país, ya que las centrales producen unas tres cuartas partes de electricidad. Al presentar el plan energético del país para los 30 años siguientes, Macron dijo en 2018 que 14 de los 58 reactores activos en 19 plantas habrían cerrado para 2035. Para entonces, Francia habría reducido al 50% la electricidad obtenida en centrales nucleares.