Y Brasil ha entrado en un hábito que no logra romper cada vez que se topa con un rival de Europa a las primeras de cambio en las rondas de eliminación directa de la Copa del Mundo.
La historia se repite: Brasil vuelve a claudicar ante un europeo en el Mundial
EAST RUTHERFORD, Nueva Jersey, EE.UU. (AP) — Desde que Ronaldo, Ronaldinho y Rivaldo llevaron a Brasil a la cumbre en el primer Mundial jugado en Asia hace ya 24 años, la Canarinha se ha atascado en su colección de cinco títulos.
La Seleção gana su grupo, despacha a oponentes de otros continentes y se difumina frente al primer contricante europeo, una racha que no para desde que la “Triple R” venció 2-0 a Alemania en la final de 2002 en Yokohama, Japón.
Siguieron reveses contra las grandes potencias como Francia (2006), Holanda (2010) y Alemania (2014) y luego frente a conjuntos de la segunda línea con sus “generaciones doradas”, como Bélgica (2018), Croacia (2022) y ahora Noruega. Y hay que insertar ahí también la derrota contra Holanda en el partido por el tercer puesto cuando fueron anfitriones en 2014, que siguió a la debacle 7-1 en su semifinal ante la eventual campeona Alemania.
Ni siquiera el arribo del primer extranjero para dirigirles en un Mundial pudo cambiar la dinámica.
Antecedido por su aureola ganadora a nivel de clubes como el Real Madrid, la campaña mundialista del italiano Carlo Ancelotti culminó con una derrota 2-1 ante Noruega en los octavos de final de un copa ampliada a 48 selecciones.
“Creo que es una experiencia de aprendizaje", dijo un apesadrumbrado Ancelotti. “Personalmente, estamos muy tristes por el resultado, pero fue una experiencia hermosa con un buen grupo.
“No creo que el esfuerzo realizado hoy mereciera una derrota, pero también tenemos que evaluar”.
La eliminación en el Estadio MetLife, enclavado en los pantanos de Nueva Jersey y con los rascacielos de Manhattan en el horizonte, golpea fuerte. Este era el escenario al que Brasil quería volver para la final que se escenificará el 19 de julio.
En una tarde mayormente nublada, Brasil entregó la iniciativa a Noruega, que dominó en la posesión. Las proyecciones de Vinícius Júnior por la izquierda ofrecieron los momentos más luminosos, pero las imprecisiones en el último cuarto de cancha fueron sonrojantes.
Y una decisión sobre Vinícius temprano en el duelo será recordada por mucho tiempo.
El astro del Real Madrid tuvo el balón en el manchón de penal, una oportunidad perfeca darle la ventaja a Brasil.
Y se lo cedió a Bruno Guimarães.
Para cuando Neymar ejecutó y convirtió el segundo penal de Brasil, ya era demasiado tarde para los pentacampeones.
Ørjan Nyland le atajó el penal a Guimarães a los 14 minutos. Brasil no pudo vencer al arquero noruego hasta bien entrado el tiempo de descuento, con el penal cobrado por Neymar.
“Nos quedamos muy cortos en las ocasiones que generamos. Tuvimos un penal, tuvimos algunas otras ocasiones también, pero así es el Mundial", deploró el zaguero Marquinhos. "Los que cometen menos errores son los que avanzan”.
Al despedirse en los octavos de final, Brasil sufrió su eliminación más prematura en un Mundial desde Italia 1990.
A los brasileños les quedarán cuatro años de dudas, preguntándose por qué optaron por no dejar que uno de los goleadores de la élite cobrara el penal después de que Matheus Cunha fue derribado con una barrida dentro del área.
Al principio no se señaló falta, ante las protestas de los brasileños, pero se concedió el penalti tras una revisión de video. Vinícius, que llegó al partido como el máximo goleador de Brasil con cuatro tantos en cuatro encuentros, tenía el balón en las manos, y parecía que él ejecutaría el cobro.
En cambio, Guimarães caminó hacia el punto y Vinícius le entregó el balón. Luego fue y se colocó a la izquierda del área, desde donde observó cómo Guimarães dio pasos cortos y entrecortados antes de sacar el disparo, que Nyland desvió mediante una zambullida hacia su izquierda.
Fue el primer penalti fallado de Brasil en un Mundial —sin contar las tandas— desde 1986.
Ancelotti explicó que él y su cuerpo técnico realizaron un estudio estadístico durante un año que determinó que, con Neymar fuera del campo y Raphinha lesionado, Guimarães era la “era el mejor jugador sobre el campo" para ejecutar el penal.
A Brasil no le queda otra que emprender otro proyecto hacia 2030, cuando el Mundial arrancará en el Cono Sur —Argentina, Uruguay y Paraguay— para luego continuar en España, Portugal y Marruecos.
“Obviamente, todos estamos profundamente entristecidos", dijo Ancelotti. “Hemos tenido un buen Mundial hasta ahora, necesariamente uno ‘especial’, pero sí bueno, y creo que merecíamos ganar el partido de hoy.
“Pero cuando se vive un momento así, hay que ver la derrota como el comienzo de una nueva aventura”, añadió.- Tenemos que seguir mejorando y buscando nuevas ideas; esta derrota no es el final, sino el inicio de un nuevo ciclo”.
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FUENTE: AP
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