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Juez federal vuelve a frenar a Trump y mantiene su condena por el pago a Stormy Daniels

NUEVA YORK (AP) — Un juez federal volvió a rechazar el viernes el intento de Donald Trump de borrar su condena por el pago de dinero para silenciar a una persona, al desestimar la solicitud del presidente de trasladar el caso del tribunal estatal a un tribunal federal y lograr que se anule por motivos de inmunidad presidencial.

El juez Alvin K. Hellerstein reiteró su conclusión anterior en contra de Trump y sostuvo que las razones que el mandatario mencionó para renovar su petición “no son nuevas ni legalmente suficientes”.

“No ha logrado demostrar causa justificada y diligencia”, añadió el juez.

Es la tercera vez que Hellerstein impide que el Tribunal Federal de Distrito en Manhattan asuma el control del caso, arrebatándoselo al tribunal de Nueva York donde Trump fue juzgado y condenado.

Y, como antes, Trump apelará, según una portavoz de su equipo legal, quien calificó el fallo de Hellerstein de “infundado y contrario a la ley”.

“La histórica decisión de la Corte Suprema sobre la inmunidad, las constituciones federal y estatal de Nueva York, y otros precedentes legales establecidos ordenan que la cacería de brujas perpetrada por el fiscal de distrito de Manhattan sea trasladada al tribunal federal y, de inmediato, revocada y desestimada”, se indica en un comunicado emitido en nombre del equipo legal. “El presidente Trump presentará una apelación contundente y seguirá derrotando en cada paso la instrumentalización por parte de los demócratas”.

El veredicto de culpabilidad, emitido en mayo de 2024 mientras Trump estaba entre mandatos, lo convirtió en el primer expresidente —y ahora presidente en funciones— de Estados Unidos en ser condenado por un delito. El republicano también impugna su condena mediante el proceso de apelación en el tribunal estatal, que sigue pendiente.

La decisión de Hellerstein se produjo después de que un tribunal federal de apelaciones le ordenara el año pasado reconsiderar su negativa previa. El juez anticipó su fallo durante los alegatos orales en febrero, cuando reprendió a los abogados de Trump por maniobras legales que equivalían a intentar “dar otra mordida a la manzana”.

Hasta el momento, los fiscales estatales no han respondido a una solicitud de comentarios.

Trump fue condenado en mayo de 2024 por 34 cargos graves de falsificación de registros empresariales para ocultar un pago de 130.000 dólares destinado a silenciar a la actriz de cine para adultos Stormy Daniels, cuya afirmación de un encuentro sexual con Trump una década antes había amenazado con trastocar su campaña presidencial de 2016.

Trump fue sentenciado a una liberación incondicional, lo que mantuvo intacta su condena, pero lo libró de cualquier castigo. Durante mucho tiempo negó la versión de Daniels y afirmó que no hizo nada malo. Ha buscado que se anule la condena al intentar trasladar el caso a un tribunal federal y mediante el proceso de apelación en el tribunal estatal, que está pendiente.

Hellerstein ya había rechazado en dos ocasiones las solicitudes de Trump para trasladar el caso. La primera fue tras la acusación formal de marzo de 2023. La segunda ocurrió después del juicio, cuando sus abogados intentaron anular la condena a raíz del fallo de la Corte Suprema de julio de 2024, que estableció que los presidentes y expresidentes no pueden ser procesados por actos oficiales y que los fiscales no pueden usar actos oficiales como prueba de que acciones no oficiales fueron ilegales.

Trump apeló el fallo de Hellerstein posterior al juicio y, en noviembre pasado, el Tribunal Federal de Apelaciones del 2do Circuito ordenó al juez que reconsiderara su decisión, al concluir que no había tomado en cuenta “cuestiones importantes pertinentes” a la solicitud del presidente de trasladar el caso.

Un panel de apelación de tres jueces indicó que no expresaba ninguna opinión sobre cómo debía fallar, pero ordenó a Hellerstein que revisara de cerca las pruebas que, según Trump, estaban relacionadas con actos oficiales y si Trump podía argumentar que esas acciones se realizaron como parte de sus funciones en la Casa Blanca.

Los jueces también le ordenaron a Hellerstein que determinara si Trump había “actuado diligentemente” para que el caso se trasladara a un tribunal federal y si el caso siquiera puede trasladarse a un tribunal federal ahora que Trump ya fue condenado y sentenciado en el tribunal estatal.

Durante los alegatos orales en febrero, Hellerstein cuestionó las decisiones del equipo legal de Trump tras el fallo de la Corte Suprema.

En lugar de solicitar de inmediato el traslado del caso a un tribunal federal, observó, los abogados del mandatario primero pidieron al juez del juicio en el tribunal estatal, Juan Merchan, que anulara el veredicto por motivos de inmunidad. Normalmente, una solicitud así debe presentarse dentro de los 30 días posteriores a una comparecencia de lectura de cargos, pero un tribunal federal de apelaciones en Washington, D.C., dictaminó que pueden hacerse excepciones si se demuestra “causa justificada”.

El presidente republicano no asistió a los alegatos.

El abogado de Trump, Jeffrey Wall, argumentó que los fiscales se apresuraron a ir a juicio en lugar de esperar la decisión de la Corte Suprema sobre la inmunidad presidencial y que el equipo legal de Trump se quedó con poco tiempo tras el fallo del alto tribunal porque su sentencia estaba programada apenas 10 días después.

Los abogados de Trump no pidieron la intervención de Hellerstein sino hasta casi dos meses después, mientras su solicitud ante Merchan seguía pendiente. El juez lo calificó como una “decisión estratégica” y sugirió que, al acudir primero al tribunal estatal, los abogados de Trump le hicieron perder el derecho a buscar una compensación en el tribunal federal.

“No, su señoría”, respondió Wall. “Es lo que haría cualquier litigante sensato” en esa situación.

“No es así”, replicó Hellerstein.

“Esa es una decisión de su parte”, añadió el juez. “No tenía que hacer eso. Podía haber acudido directamente al tribunal federal. Con solo presentar un aviso de traslado, no habría sentencia”.

Los abogados de Trump “tomaron una decisión”, dijo Hellerstein, “y buscaron morder dos veces la manzana”.

En su fallo escrito del viernes, Hellerstein señaló que Trump estaba pidiendo dar “‘otra mordida a la manzana’, un resultado que la ley desaprueba”.

El juez agregó que “la demora de Trump en solicitar el traslado constituye una ‘decisión estratégica por excelencia’, y el ‘hecho de que después llegara a considerar esa decisión como una mala decisión no es suficiente, por sí solo, para establecer una causa’”.

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Esta historia fue traducida del inglés por un editor de AP con la ayuda de una herramienta de inteligencia artificial generativa.

FUENTE: AP

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