El regalo poco convencional del anfitrión de la cumbre de la OTAN de esta semana, el presidente turco Recep Tayyip Erdogan, pretendía exhibir la creciente industria de defensa de su país.
Erdogan sorprende a líderes de la OTAN obsequiándoles revólveres grabados
ANKARA, Turquía (AP) — Los líderes occidentales llegaron a Turquía para hablar de seguridad en un mundo cada vez más peligroso. Cada uno salió de la reunión con un revólver y seis cartuchos.
Sin embargo, el acto desconcertó a funcionarios de toda la alianza. Algunos se vieron obligados a dejar sus regalos debido a las leyes sobre armas en sus países, mientras que otros donaron los suyos a museos.
“Me llamó la atención que mi obsequio de jarabe de arce quedara un poco por debajo”, dijo el primer ministro canadiense Mark Carney a los periodistas, y añadió que el arma estaba ahora en poder de la policía. “Quiero tranquilizar a los canadienses: ellos mantienen las armas lejos de mí”.
“Un regalo inusual del presidente @RTErdogan en la Cumbre de la OTAN: un revólver Magnum con munición, grabado con mi nombre”, escribió en X el nuevo primer ministro de Hungría, Péter Magyar, agregando una fotografía de una caja de exhibición que contenía el arma y seis cartuchos.
No se sabe qué hizo con el regalo.
Ursula von der Leyen, presidenta de la Comisión de la Unión Europea, agradeció a Erdogan el obsequio, que será deshabilitado y donado a un museo militar, informó su portavoz.
El primer ministro británico Keir Starmer dijo a los periodistas que la bolsa de regalos incluía una nota que eximía de controles de exportación. Aun así, dejó el suyo para que fuera deshabilitado, porque sería ilegal importarlo a Gran Bretaña.
El primer ministro belga Bart De Wever entregó su revólver a la policía del aeropuerto al llegar. Los revólveres regalados al canciller alemán Friedrich Merz y al primer ministro neerlandés Rob Jetten se dejaron en las embajadas de sus países en Ankara y también serían deshabilitados, señalaron funcionarios.
En Italia, el arma quedó registrada como regalo en el Palazzo Chigi —la sede oficial de la primera ministra Giorgia Meloni—, indicó un funcionario. En Grecia, funcionarios dijeron que el arma de fuego sería donada al Museo de la Guerra.
El presidente croata Zoran Milanović dijo que solo se enteró después de regresar de la cumbre de que Erdogan le había dado un arma. Su oficina indicó que probablemente se entregaría a un museo policial.
“No lo tomé. Yo disparo con armas diferentes”, afirmó Milanović, en referencia a su estilo político.
Hasta el momento, la Casa Blanca no ha respondido a preguntas sobre el regalo de Erdogan a los líderes.
El año pasado, en una visita a Nueva Zelanda, el director del FBI, Kash Patel, entregó a los jefes de la policía y de los servicios de inteligencia del país regalos de pistolas inoperables cuya posesión era ilegal según las leyes locales sobre armas y que tuvieron que ser destruidas.
La oficina de Erdogan no ha comentado sobre los regalos. Informes de medios turcos identificaron los revólveres como Gumusay .357 Magnum, un revólver antiguo de seis disparos producido por MKE, el fabricante estatal turco de armamento.
Los reportes señalaron que el arma pretendía resaltar la industria de defensa de Turquía, que en las últimas décadas se ha transformado de un gran importador a un productor cada vez más autosuficiente de sistemas militares avanzados, incluidos drones y buques de guerra. El país está en proceso de desarrollar su propio caza de próxima generación.
La cultura de las armas está profundamente arraigada en Turquía, y el regalo apenas provocó reacción en el país. Umut Vakfi, una fundación que hace campaña por el control de armas, afirma que los incidentes de violencia armada han alcanzado niveles alarmantes, y reportó más de 2.700 el año pasado en el país de 86 millones de habitantes.
La agencia estatal turca Anadolu Agency dijo que a los participantes en la cumbre también se les dio un regalo más convencional: un ejemplar de la biografía de Erdogan, titulada: “La política del coraje: Erdogan y el ascenso de Turquía”.
___
Los periodistas de The Associated Press Jill Lawless en Londres, Jovana Gec en Belgrado, Stefania Dazio en Berlín, Colleen Barry en Roma y Elena Becatoros en Atenas contribuyeron a este despacho.
___
Esta historia fue traducida del inglés por un editor de AP con la ayuda de una herramienta de inteligencia artificial generativa.
FUENTE: AP
¿Querés estar informada/o las 24hs?
Suscribite a nuestro Newsletter