Estados Unidos entró este 30 de septiembre en un cierre de Gobierno federal, el primero desde 2019, después de que demócratas y republicanos no lograran un acuerdo para financiar las operaciones públicas. Se trata del quinto cierre durante una presidencia de Donald Trump y el número quince en la historia del país.
EEUU enfrenta su primer cierre de Gobierno en siete años tras fracasar negociaciones en el Congreso
La última propuesta republicana para evitar el cierre se quedó a cinco votos demócratas de ser aprobada
Un choque político sin acuerdo
La última propuesta republicana, que buscaba extender la financiación vigente hasta noviembre sin cambios adicionales, fracasó en el Senado al quedarse a solo cinco votos demócratas de la aprobación. Aunque tres senadores de la oposición —John Fetterman (PA), Catherine Cortez Masto (NV) y Angus King (ME)— votaron con los republicanos, la medida no alcanzó los 60 votos requeridos.
Desde la Casa Blanca se responsabilizó directamente a los demócratas. En un mensaje en X, el gobierno de Trump aseguró que la oposición “antepone las necesidades de los inmigrantes ilegales a las de los estadounidenses”, en referencia a las propuestas demócratas de expandir subsidios médicos y extender cobertura sanitaria a indocumentados.
Intercambio de acusaciones
El líder de la mayoría republicana en el Senado, John Thune, criticó a los demócratas por rechazar lo que calificó como una solución “limpia y bipartidista”. A su juicio, el bloqueo respondió a la presión de “grupos de interés de extrema izquierda”.
Del otro lado, el líder demócrata Chuck Schumer acusó a Trump de haber provocado la crisis. “Los republicanos acaban de rechazar nuestro proyecto para evitar el cierre del Gobierno y proteger la salud del pueblo estadounidense”, señaló tras la votación.
Las demandas en disputa
La propuesta demócrata incluía ampliar subsidios a seguros médicos establecidos bajo la Ley del Cuidado de Salud a Bajo Precio y extendidos por las administraciones de Biden. Además, según el senador republicano John Kennedy, contemplaba permitir que indocumentados accedieran a programas como Medicaid sin requisitos estrictos de ingresos, algo que calificó como un gasto de entre 1,2 y 1,5 billones de dólares.
En contraste, los republicanos defendieron su propuesta de mantener el gasto actual sin cláusulas adicionales hasta noviembre, mientras avanzaban negociaciones presupuestarias más amplias.
¿Qué implica el cierre de Gobierno?
El cierre ocurre cuando el Congreso no aprueba a tiempo la Ley de Asignaciones que habilita el gasto federal. Como establece la Constitución, sin esa autorización no se pueden liberar fondos del Tesoro.
En la práctica, esto implica que agencias federales, parques nacionales y oficinas administrativas suspenden sus actividades. Los empleados considerados “no esenciales” dejan de trabajar y no reciben su salario hasta que se apruebe un nuevo presupuesto.
En cambio, funciones esenciales como seguridad nacional, operaciones militares, control aéreo y emergencias médicas continúan, aunque sus trabajadores deberán cumplir sin cobrar hasta que se desbloqueen los fondos.
Un antecedente histórico
El primer cierre de Gobierno ocurrió en 1980, bajo la presidencia de Jimmy Carter. Desde entonces, se han registrado cierres en varias administraciones, incluidos los de 2013 y 2018-2019, que fue el más largo de la historia (35 días). El actual se convierte en el cierre número 15 en la historia de EE. UU. y refleja una vez más la dificultad del Congreso para alcanzar consensos en materia presupuestaria.
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