El lineazo de Céspedes envió la pelota a unos 200 pies del plato, por la línea del jardín izquierdo. Primero golpeó a una mujer, arriba del ojo derecho, y luego alcanzó a su marido, en la coronilla.
La pareja pidió no ser identificada. Los dos lesionados recibieron atención en la enfermería del estadio, donde se les aplicaron compresas de hielo.
Una enfermera indicó que las dos personas se encontraban bien. Ambas fueron dadas de alta durante el juego y no volvieron a sus butacas. La mujer presentaba un chichón en la cabeza.
Varios espectadores en juegos de las Grandes Ligas han sido lesionados por pelotas y bates durante esta temporada. Existe la posibilidad de que se instalen redes adicionales de seguridad en todos los parques, incluso desde el año próximo.