Álvarez, bicampeón mundial y bronce olímpico, despachó el martes por decisión unánime en tres asaltos (3-0) a Tommasone, uno de los tres púgiles profesionales presentes en el boxeo de Río de Janeiro. El italiano había derrotado antes al mexicano Lindolfo Delgado.
El cubano avanzó a los cuartos de final de la división, en que enfrentará al estadounidense Carlos Balderas el viernes.
"Los boxeadores amateur tenemos mucho que dar", dijo el caribeño, de 25 años. "Los profesionales se quedan muy parados, y yo hice mi boxeo".
El boxeo en Río abrió las puertas a los profesionales, aunque fueron contados los que accedieron y pudieron hacer la clasificación al torneo, ya sea porque no se los permitió el tiempo, tenían contratos o sus organismos rentados no se los permitieron. Y las grandes figuras brillaron por su ausencia.
Tommasone llegó con foja inmaculada de 15-0 y ostentando un centro intercontinental vacante de una organización de boxeo mundial rentada.