Barrondo, de 24 años, vio la tercera amonestación de los jueces sobre el kilómetro 31 de la carrera de 50 y abandonó la competencia internacional, una vez más, por la puerta de atrás.
"El entrenador de los chinos es hermano del presidente mundial de la marcha y, mientras haya una familia manipulando intereses, los países latinoamericanos pequeños vamos a estar lejos de las medallas. Solo hay que ver como el domingo (en la carrera de los 20 kilómetros) descalificaron también a Andrés Chocho (de Ecuador)", denunció Barrondo, que también fue eliminado en el kilómetro 5 del pasado mundial de Moscú 2013.
En los recientes Panamericanos de Toronto tampoco terminó los 20 kilómetros marcha. Fue expulsado a unos 200 metros de la meta cuando peleaba por la medalla de plata.
"Ha sido un año muy malo para mí", reconoció el fondista, reincidente en su crítica de los jueces.
Su compañero de equipo, Jaime Quiyuch, que acabó en 29no lugar en Beijing, le invitó a la reflexión tras su último episodio: "No entiendo. Se le han estado viniendo las descalificaciones de una en una. Creo que vamos a tener que trabajar más duro con él, porque no ha logrado acabar ninguna competencia internacional y tenemos que ver qué es lo que está pasando".
Medallista de plata en los juegos de Londres 2012, Barrondo contrajo matrimonio tras la cita olímpica con otra marchadora guatemalteca, Mirna Ortiz, que el viernes acabó 12da en la prueba de 20 kilómetros. La ceremonia fue en Rusia y, desde entonces, han participado juntos en varios eventos internacionales.
Procedentes ambos de entornos humildes — ella de una colonia periférica de la capital del país y él de San Cristóbal Alta Verapaz, en el interior — en Guatemala solo disponen de las calles abiertas al tránsito para entrenar y, por necesidad, se han habituado a vivir alejados de su tierra natal, puliendo su caminata en el centro de alto rendimiento de Spala, en Polonia.
"Mi crítica de los jueces no es excusa. En la carrera de ayer de Mirna, todos los jueces les mostraron tarjetas a las dos punteras (las chinas Hong Liu y Xiuzhi Lu), y al final llegaron prácticamente limpias. En casi todas las competencias he buscado fotografías donde hay atletas que van con una técnica peor que la mía, con genuflexión y los pies en el aire; y sin embargo terminan por delante de mí", expuso Barrondo, quien prometió que no cejará en su empeño por regalarle una nueva medalla a Guatemala.
"Mi país vive momentos críticos y quiero darle una alegría. En los Panamericanos la culpa fue mía, y es verdad que debo seguir puliendo mi técnica, aunque hoy fue totalmente diferente", concluyó el corredor, que también fue descalificado en los Juegos Centroamericanos y del Caribe de Veracruz el pasado año, y en Toronto había anticipado que su revancha estaba a la vuelta de la esquina.
Y el sábado repitió su mensaje: "En la vida nada es imposible. Estoy a un año de los Juegos Olímpicos y seguro de que le voy a dar vuelta a la situación para pelear nuevamente por una medalla".
Palabra de Sísifo.
FUENTE: Associated Press