Según el comunicado estadounidense, BICSA proporcionó servicios bancarios a Karafarin Bank durante varios años, pese a que esa institución iraní ya estaba incluida en las sanciones de Estados Unidos.
Rubio vinculó la medida con las preocupaciones de seguridad nacional de la administración Trump.
“Durante demasiado tiempo, la Cuba comunista ha podido funcionar como una base de operaciones para actores hostiles y grupos terroristas, incluida la República Islámica de Irán”, afirmó el secretario de Estado.
El funcionario sostuvo que Washington continuará utilizando sus herramientas financieras para impedir que entidades vinculadas a gobiernos sancionados mantengan relaciones comerciales que puedan beneficiar a actividades consideradas una amenaza para Estados Unidos.
Las afirmaciones sobre amenazas militares, de inteligencia y terrorismo corresponden a la posición expresada por el Gobierno estadounidense.
¿Qué es BICSA y por qué fue sancionado?
El Banco Internacional de Comercio S.A. (BICSA) es una institución bancaria estatal cubana vinculada a operaciones financieras y comerciales.
Su actividad se desarrolla dentro del sistema bancario de Cuba, en un contexto en el que las empresas estatales y otros actores económicos necesitan mecanismos de pago para sus transacciones internacionales.
Según el Departamento de Estado, BICSA mantuvo relaciones financieras con Karafarin Bank desde al menos 2022.
Washington considera que esos servicios justifican la inclusión de la entidad cubana en su régimen de sanciones.
La designación se realizó al amparo de la Orden Ejecutiva 14404, firmada por Donald Trump el 1 de mayo de 2026.
Esta disposición permite imponer restricciones a determinadas personas y entidades que operen en sectores estratégicos de la economía cubana, incluido el financiero.
Karafarin Bank: el vínculo iraní que motivó las sanciones
La principal razón señalada por Washington para sancionar a BICSA es su relación con Karafarin Bank, una institución financiera iraní previamente designada por las autoridades estadounidenses.
El banco iraní fue sancionado en 2020, dentro de las medidas aplicadas por Estados Unidos contra sectores financieros de Irán.
De acuerdo con el Departamento de Estado, BICSA continuó proporcionando servicios a esa institución desde al menos 2022.
La designación busca restringir las conexiones financieras internacionales que Washington considera útiles para entidades sometidas a sus sanciones.
El comunicado no establece que todos los clientes de BICSA hayan participado en operaciones ilícitas ni que cada transacción realizada por el banco cubano estuviera vinculada con Irán.
¿Qué significa la sanción para las cuentas y activos de BICSA?
La inclusión de BICSA en las sanciones estadounidenses tiene consecuencias financieras concretas.
Los bienes e intereses de la entidad que se encuentren en Estados Unidos o bajo posesión o control de personas estadounidenses quedan sujetos a bloqueo.
Esto significa que esos activos no pueden transferirse, retirarse ni utilizarse libremente, salvo que exista una autorización aplicable de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC).
Las instituciones que mantengan activos bloqueados también deben cumplir los requisitos correspondientes de reporte.
Además, las personas y empresas sujetas a jurisdicción estadounidense tienen prohibido realizar determinadas operaciones con la entidad sancionada.
El bloqueo no significa necesariamente que todas las cuentas de ciudadanos cubanos en cualquier banco de la isla queden congeladas.
Su alcance depende de las entidades involucradas, la jurisdicción y las disposiciones específicas de las sanciones.
Bancos extranjeros también enfrentan riesgos por operar con BICSA
La designación puede tener consecuencias más allá del sistema financiero estadounidense.
Las instituciones financieras extranjeras que realicen determinadas transacciones con personas o entidades sancionadas pueden quedar expuestas a medidas adicionales, según la normativa aplicable.
Por ese motivo, algunos bancos internacionales podrían reforzar sus controles de cumplimiento antes de procesar operaciones relacionadas con BICSA.
Esto puede dificultar determinadas transferencias internacionales y operaciones comerciales.
Sin embargo, no toda transacción de un banco extranjero con Cuba constituye automáticamente una infracción.
La legalidad de cada operación depende de sus participantes, su finalidad y las autorizaciones vigentes.
Estados Unidos también sanciona a bancos vinculados con Irán
La decisión contra BICSA coincidió con una nueva ronda de medidas financieras del Departamento del Tesoro estadounidense.
La operación, denominada Operation Economic Outcast, forma parte de una campaña destinada a restringir el acceso de entidades iraníes al sistema financiero internacional.
En esa misma ronda fueron señaladas otras instituciones:
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International Development Bank for Investment and Finance, de Irak.
Jazireh International Bank Company, de Irán.
Chabahar International Bank Overseas Company, de Irán.
El secretario del Tesoro, Scott Bessent, presentó las medidas como parte de los esfuerzos para limitar las fuentes de financiamiento del Gobierno iraní.
La coordinación entre los departamentos de Estado y del Tesoro refleja el alcance internacional de la nueva ronda de sanciones.
Tres bancos estatales cubanos sancionados en menos de cuatro meses
La designación de BICSA se suma a otras medidas adoptadas por Washington contra entidades financieras cubanas durante 2026.
El 23 de junio, Estados Unidos sancionó al Banco Financiero Internacional (BFI), vinculado al conglomerado empresarial militar GAESA.
BFI desempeña funciones relacionadas con operaciones financieras y divisas dentro de la economía cubana.
Posteriormente, en septiembre, el Banco Exterior de Cuba fue incluido en otra ronda de sanciones estadounidenses.
Con la nueva designación de BICSA, tres entidades bancarias estatales cubanas han sido objeto de medidas restrictivas en menos de cuatro meses.
La acumulación de sanciones aumenta las dificultades para realizar determinadas operaciones internacionales con instituciones incluidas en las listas estadounidenses.
La administración Trump amplía la presión financiera sobre Cuba
Durante 2026, el Gobierno de Donald Trump ha aplicado nuevas restricciones contra sectores considerados estratégicos para la economía cubana.
Las medidas han incluido empresas vinculadas al aparato militar, la energía, la minería y las finanzas.
Washington sostiene que su objetivo es limitar el acceso a recursos de entidades relacionadas con el Gobierno cubano y responder a actividades que considera contrarias a sus intereses de seguridad nacional.
Las autoridades cubanas, por su parte, han rechazado reiteradamente las sanciones estadounidenses y sostienen que perjudican el comercio, la inversión y el abastecimiento de la población.
La nueva designación de BICSA profundiza esa disputa sobre el alcance de las restricciones financieras y sus consecuencias económicas.
Cuba e Irán mantienen relaciones económicas desde hace décadas
Los vínculos entre La Habana y Teherán no comenzaron con las operaciones señaladas por Estados Unidos.
Ambos gobiernos mantienen relaciones diplomáticas, comerciales y de cooperación desde hace décadas.
Durante la primera década de este siglo, Irán concedió a Cuba líneas de crédito que, según reportes históricos, alcanzaron aproximadamente 700 millones de dólares.
También se han desarrollado acuerdos de cooperación económica y financiera mediante comisiones intergubernamentales.
Uno de esos encuentros se celebró en 2017, durante la XVI Comisión Intergubernamental Cuba-Irán.
Las relaciones bilaterales se han desarrollado en un contexto de tensiones de ambos gobiernos con Estados Unidos.
Sin embargo, la existencia de cooperación diplomática o comercial entre dos países no demuestra por sí sola la comisión de actividades ilícitas.
¿Cómo pueden afectar estas sanciones a la economía cubana?
La inclusión de BICSA en las sanciones estadounidenses puede complicar determinadas operaciones de comercio exterior.
Las empresas que necesitan realizar pagos internacionales podrían enfrentar mayores verificaciones de cumplimiento, restricciones bancarias o dificultades para encontrar intermediarios financieros.
También podrían aumentar los costos administrativos de algunas transacciones.
No obstante, el efecto real dependerá del volumen de operaciones que BICSA mantenga con entidades internacionales y de las alternativas financieras disponibles.
Por ahora, las autoridades estadounidenses no han divulgado una estimación del impacto económico directo de la medida sobre el comercio cubano.
Washington refuerza las restricciones financieras contra La Habana
La sanción contra el Banco Internacional de Comercio S.A. representa un nuevo paso en la política de la administración Trump hacia el sistema financiero cubano.
El Departamento de Estado sostiene que BICSA prestó servicios a Karafarin Bank, institución iraní sancionada desde 2020, y considera que esa relación justifica las nuevas restricciones.
La designación se produce después de medidas similares contra BFI y el Banco Exterior de Cuba.
Con tres bancos estatales cubanos sancionados en menos de cuatro meses, Washington amplía las limitaciones sobre las conexiones financieras internacionales de entidades vinculadas al Gobierno de La Habana.
El alcance práctico dependerá de las operaciones afectadas, las autorizaciones disponibles y la respuesta de las instituciones financieras que mantienen relaciones comerciales con Cuba.