El superclásico del fútbol argentino que se disputará el domingo en el estadio la Bombonera agarra a los dos gigantes con presentes bien opuestos.
Boca Juniors enfrenta a un River Plate con guardia alta por arbitraje en clásico
BUENOS AIRES (AP) — Boca Juniors buscará dar un paso decisivo hacia su primer título en casi cuatro años. Su clásico rival River Plate tiene otro propósito: impedirlo.
Boca llega con varios frentes abiertos para terminar con una sequía de títulos que se remonta al 2023. Lidera la tabla anual que consagra al mejor equipo de la temporada con 57 puntos a falta de una fecha para su cierre, es finalista de la Copa Sudamericana y semifinalista de la Copa Argentina. También tiene por delante los cruces que definirán al campeón del torneo Clausura.
River, que lleva el mismo tiempo sin vueltas olímpicas, se ha visto obligado a cambiar dos entrenadores este año por malos resultados: el multicampeón Marcelo Gallardo y su sucesor Eduardo Coudet. Al mando del técnico interino Leonardo Ponzio, los “millonarios” buscan asegurar su clasificación a la fase decisiva del certamen.
Pero en lo inmediato, River intentará dar el golpe en la mesa de su acérrimo rival para frustrarle al menos uno de sus objetivos y dejarlo herido para los restantes.
Con un empate o una derrota, Boca podría perder el liderazgo de la tabla anual en manos de alguno de sus inmediatos perseguidores Argentinos (57), Rosario Central (56) y Vélez Sarsfield (55). El título al mejor equipo de la temporada se definirá a mitad de la próxima semana.
En la antesala del clásico, River puso el foco en los arbitrajes en medio del enfrentamiento a cielo abierto que mantiene su directiva con la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), la cual designa a los jueces.
“¿Preocuparse? Con todo lo que nos ha pasado la palabra está. Hay que dar un buen espectáculo. Primero nosotros y después los que dirigen si pasan inadvertidos mejor”, advirtió Ponzio en una rueda de prensa.
River sostiene que ha sido perjudicado por los arbitrajes en varios partidos de la temporada como devolución por su posicionamiento crítico hacia la conducción de Tapia y teme por lo que pueda suceder en el clásico ante Boca, un club afín a la AFA.
“Entendemos la preocupación del hincha de River al respecto”, comentó el presidente del “Millonario”, Stéfano Di Carlo. “Nosotros creemos que hay gente muy lógica y profesional. La responsabilidad es del presidente de la AFA. Hay que mirar para arriba. La responsabilidad en cuanto a la transparencia y la competencia en general está puesta ahí”.
Nicolás Ramírez es el árbitro designado para el encuentro.
Como prueba de la tensión que rodea el duelo, la tradicional conferencia de prensa de capitanes previa al clásico que organiza la liga fue suspendida luego de que River desistió de participar.
Rodolfo Arruabarrena, el técnico de Boca, mantiene una única duda en la formación estable que apenas sufrió una derrota en una veintena de partidos: el colombiano Sebastián Villa o el juvenil Leonel Flores en el ataque.
River espera por la recuperación del volante central Aníbal Moreno (molestia en la zona lumbar) y del lateral izquierdo Marcos Acuña (golpe en pie izquierdo). El juvenil Lucas Silva y Francisco Ortega se perfilan como reemplazantes.
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FUENTE: AP
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