La administración Trump está dificultando que el público lo sepa, al avanzar para desechar un requisito de 60 años de antigüedad que obliga a decenas de miles de empleadores del sector privado a presentar cada año informes demográficos de su fuerza laboral ante la Comisión para la Igualdad de Oportunidades en el Empleo (EEOC, por sus siglas en inglés), el organismo encargado de hacer cumplir las leyes contra la discriminación en el lugar de trabajo.
Bajo Trump, agencia de EEUU busca eliminar recaudación de datos demográficos de compañías
NUEVA YORK (AP) — ¿Cuántas mujeres ocupan puestos de nivel ejecutivo en las principales empresas de Estados Unidos? ¿Cuál es el desglose racial y étnico de esos cargos? ¿Cuál es el desglose por género y raza de los puestos peor pagados en esas compañías?
La mayoría republicana de la EEOC votó 2-1 el martes para rescindir el requisito de recopilación de datos, y sometió la propuesta a un periodo de 30 días de comentarios públicos antes de su aprobación final. La propuesta es una andanada discreta pero profunda en la reorganización que el presidente Donald Trump impulsa sobre la aplicación de los derechos civiles, al poner fin a una práctica que ha perdurado a lo largo de 10 administraciones republicanas y demócratas.
La presidenta de la EEOC, Andrea Lucas, una crítica abierta de las prácticas de diversidad e inclusión que ha instado a hombres blancos a presentar denuncias por discriminación, sostuvo que exigir a las empresas la entrega anual de informes demográficos conlleva el riesgo de alentar a las compañías a justificar prácticas discriminatorias para diversificar su fuerza laboral.
“Puede promover estereotipos raciales en el trabajo, y puede alentar a los empleadores a incurrir en discriminación”, manifestó Lucas durante una audiencia previa a la votación.
Excomisionados demócratas de la EEOC y organizaciones de derechos civiles han denunciado la propuesta, al afirmar que privará a la agencia de una herramienta crucial para descubrir patrones de discriminación y para seguir cómo les ha ido a las mujeres y a las minorías raciales desde la Ley de Derechos Civiles de 1964, que creó la EEOC y prohibió la discriminación laboral por raza, color, sexo, origen nacional y religión.
La EEOC, que recibe más de 88.000 quejas de trabajadores cada año, históricamente ha utilizado los datos para orientar sus prioridades de cumplimiento e informar algunas de sus investigaciones.
La comisionada Kalpana Kotagal, la única demócrata que queda en la EEOC desde que Trump se movió para arrebatar el control de la agencia, votó en contra de la propuesta.
“Hoy, la comisión está debatiendo la posibilidad de regresar a un periodo anterior al movimiento por los derechos civiles, cercenando su capacidad de proteger a los trabajadores”, declaró Kotagal.
Esto es lo que hay que saber sobre el requisito de reporte y la propuesta para ponerle fin:
Desde 1966, la EEOC ha exigido que las empresas con al menos 100 empleados, o los contratistas federales con al menos 50 trabajadores, presenten cada año un formulario llamado EEO-1.
El formulario, que ha evolucionado con el tiempo, identifica 10 categorías de empleo, desde “Funcionarios y gerentes de nivel ejecutivo/senior” hasta “Obreros” y “Trabajadores de servicios”. Pide a los empleadores informar el número de trabajadores hombres y mujeres en cada categoría laboral, así como el número de trabajadores de distintas razas y etnias.
Los datos suelen abarcar a más de 50 millones de empleados y 73.000 empleadores en todo el país.
La EEOC lanzó durante la administración Biden una herramienta interactiva que permite al público explorar métricas demográficas históricas por industrias y categorías de empleo. Los datos más recientes son de 2023. Bajo la administración Trump, la EEOC recopiló por última vez datos EEO-1 para el año 2024, pero no los ha divulgado públicamente. La recopilación correspondiente al año 2025 habría comenzado este año.
Los datos muestran que los hombres blancos dominan los puestos ejecutivos y de alta gerencia en las empresas privadas, aunque las mujeres y las minorías han avanzado, especialmente en los años posteriores a los movimientos #MeToo y Black Lives Matter.
Las mujeres siguen estando subrepresentadas en los niveles más altos de las empresas. Aunque constituyen casi la mitad de la fuerza laboral de las compañías encuestadas, las mujeres ocuparon apenas el 34,5% de los puestos ejecutivos y de alta gerencia en 2023. Eso representó un aumento frente al 29,2% de una década antes.
Las mujeres blancas y asiáticas registraron los mayores avances y, para 2023, ya no estaban subrepresentadas en cargos senior en comparación con su proporción en la fuerza laboral total. En contraste, las mujeres negras e hispanas siguieron marcadamente subrepresentadas en puestos ejecutivos y de alta gerencia pese a haber logrado avances modestos.
Los hombres asiáticos han estado representados de manera proporcional en cargos senior durante años, mientras que los hombres negros e hispanos seguían subrepresentados en 2023.
De esos grupos demográficos, solo uno estuvo sobrerrepresentado en cargos senior: los hombres blancos, que constituían un tercio de la fuerza laboral total en las empresas encuestadas, pero ocupaban el 52,7% de los puestos ejecutivos y de alta dirección.
Lucas afirmó que los requisitos de reporte anual imponen “cientos de millones de dólares” en costos a los empleadores, una carga que, según argumentó, era innecesaria en ausencia de “cualquier alegación, indicio o evidencia de discriminación”.
La medida fue recomendada por Project 2025, el plan de la conservadora Heritage Foundation que ha guiado muchas de las políticas de la administración Trump.
Un grupo de excomisionados demócratas de la EEOC y asesores legales señaló que hay poca evidencia de que las empresas estén usando de manera rutinaria datos laborales para aplicar cuotas o contrataciones basadas en la raza.
“Esto es simplemente inexacto y una especulación sin sustento, en contradicción con las formas en que estos datos realmente se recopilan, se gestionan y se utilizan”, dijeron los exfuncionarios en un comunicado.
En cambio, añadieron, el seguimiento de esos datos alienta a las empresas a examinar de forma proactiva sus políticas de contratación, ascensos, beneficios y otras, para asegurarse de que no estén levantando barreras innecesarias. La agencia también ha emitido informes especiales sobre tendencias demográficas de empleo en determinadas industrias o funciones.
A la EEOC se le prohíbe divulgar públicamente el formulario EEO-1 de una empresa individual; solo publica la información de manera anónima. En los últimos años, sin embargo, un número creciente de las principales empresas del país comenzó a publicar sus formularios en respuesta a la presión de accionistas y de funcionarios electos demócratas para mostrar transparencia en sus esfuerzos de diversidad.
Esa tendencia ha empezado a revertirse.
Las empresas han comenzado a dar marcha atrás en la difusión tanto de los formularios EEO-1 como de sus propios informes de diversidad, algo que activistas conservadores y la administración Trump han aprovechado para sostener que las compañías están usando tácticas discriminatorias para incorporar a mujeres y minorías a sus filas.
En 2025, 24 empresas del S&P 100 —las mayores compañías que cotizan en bolsa en Estados Unidos— optaron por no divulgar sus datos EEO-1 después de haberlo hecho el año anterior, según Andrew Jones, investigador principal del Governance & Sustainability Center de The Conference Board. Aun así, 60 empresas del S&P 100 sí publicaron los datos.
Aun si dejan de divulgar públicamente cualquiera de esas métricas, e incluso si ya no se les exige presentar informes EEO-1 anuales, las empresas podrían seguir llevando un registro de sus datos demográficos. Esto se debe a que el Título VII exige a los empleadores conservar registros que podrían ser pertinentes para cualquier investigación por discriminación, y la EEOC tiene facultades para solicitarlos.
“Lo que en general estamos aconsejando es mantener el rumbo”, comentó Jennifer Robins, abogada del Grupo de Trabajo y Empleo del bufete Saul Ewing. “Los litigantes privados, las demandas por discriminación laboral, no van a desaparecer, y estos datos ayudan a defenderse”.
La EEOC ha exigido a empresas datos demográficos extensos para reforzar los propios casos emblemáticos de Lucas. Entre ellos figura una investigación sobre las prácticas de diversidad, equidad e inclusión del gigante deportivo Nike, que, según ha alegado Lucas, discriminan a empleados blancos.
Lucas subrayó el martes que la EEOC seguiría exigiendo datos en el curso de sus investigaciones. Kotagal advirtió a los empleadores que, bajo un liderazgo futuro, la EEOC podría restablecer la recopilación del EEO-1.
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La cobertura de mujeres en la fuerza laboral y el gobierno estatal de The Associated Press recibe apoyo financiero de Pivotal Ventures. AP es la única responsable de todo el contenido. Encuentre los estándares de AP para trabajar con filantropías, una lista de patrocinadores y áreas de cobertura financiadas en AP.org.
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Esta historia fue traducida del inglés por un editor de AP con ayuda de una herramienta de inteligencia artificial generativa.
FUENTE: AP
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