Un ataque con disparos a una estación policial en una zona rural de Jamundí, en el Valle del Cauca, la neutralización de tres drones acondicionados con explosivos en El Tambo, departamento aledaño del Cauca, y el ataque a un radar de Aeronáutica Civil en la misma zona, se sumaron el sábado a la secuela de atentados, informaron las autoridades. Ninguno de los eventos dejó heridos.
Zonas del suroeste de Colombia en alerta tras ataques a estaciones militares y policiales
BOGOTÁ (AP) — Una seguidilla de ataques con explosivos en menos de 24 horas e intentos frustrados por afectar instalaciones públicas mantienen en alerta a dos departamentos del suroeste de Colombia, donde se reforzó el sábado la vigilancia mientras autoridades sesionan para delinear una estrategia de seguridad.
La víspera dos vehículos acondicionados con explosivos detonaron cerca de unidades militares, uno en la capital vallecaucana Cali y otro en la aledaña Palmira, causando daños materiales.
La escalada de violencia en esa área del país andino -disputada por grupos armados ilegales vinculados al narcotráfico- movilizó el sábado a altos mandos liderados por el ministro de Defensa, Pedro Sánchez, quien junto a gobernadores y autoridades locales se reúnen en Palmira.
“Los criminales buscan generar temor, pero respondemos con firmeza”, escribió en X el ministro Sánchez, mientras la gobernadora del Valle del Cauca, Francisca Toro llamó al gobierno a entregar “apoyo inmediato”.
La gobernadora pidió reforzar la presencia de la fuerza pública, labores de inteligencia y “acciones contundentes” contra el crimen ante la “escala terrorista”, señaló en un mensaje de esa red social.
La región del Cauca y Valle del Cauca constituye un punto clave para las economías ilícitas de grupos armados ilegales que disputan el control de la ruta de acceso marítimo y fluvial hacia el puerto de Buenaventura por donde trafican droga hacia Centroamérica y Europa, según las autoridades.
El gobierno ha responsabilizado de los ataques a la facción Jaime Martínez de las disidencias de las desaparecidas Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) que operan en esa región y que no se acogieron al acuerdo de paz firmado con el estado en 2016. También ofrece una recompensa de 4.500 millones de pesos (más de un millón de dólares) por información que permita la captura de alias “Marlon”, quien es señalado como cabecilla de las disidencias en esa región.
Las autoridades locales ofrecieron la víspera 50 millones de pesos (más de 14.000 dólares) por información que permita ubicar a los responsables de los atentados en Cali y Palmira.
FUENTE: AP
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