La votación subraya la capacidad de permanencia de los envejecidos líderes de África en un continente que tiene a algunos de los gobernantes más longevos del mundo, pese a contar con la población más joven a nivel global.
Zimbabue: Legisladores aprueban alargar mandato de presidente, quien tiene 83 años
HARARE, Zimbabue (AP) — Los legisladores de Zimbabue votaron el jueves a favor de cambios constitucionales que aplazarían las elecciones y alargarían el período presidencial de cinco a siete años, allanando el camino para la permanencia en el poder del mandatario actual, quien tiene 83 años.
La Asamblea Nacional de Zimbabue aprobó de forma abrumadora enmiendas constitucionales que pospondrían las elecciones previstas para 2028 hasta 2030 y extenderían el mandato del presidente Emmerson Mnangagwa por dos años.
La legislación, que también propone cambiar las elecciones presidenciales de un voto popular directo a una selección por parte de los legisladores, debe ser aprobada por el Senado, donde también su aprobación se da por sentado.
Mnangagwa ya figura entre los líderes de mayor edad del mundo. Llegó al poder en 2017 después del derrocamiento, encabezado del fallecido Robert Mugabe, quien a los 93 años era entonces el jefe de Estado más longevo del mundo.
Un análisis reciente del Pew Research Center mostró que 16 de los 186 líderes nacionales del mundo son mayores que el presidente estadounidense Donald Trump, quien cumplió 80 años la semana pasada. Siete de los 10 líderes más longevos están en África, según el análisis, aunque el continente tiene una edad mediana de alrededor de 20 años y más del 60% de su población es menor de 30, de acuerdo con las Naciones Unidas.
“La población en África se está volviendo más joven, pero la edad promedio de los presidentes está aumentando, y los mandatos se están alargando”, declaró Blessing Vava, investigador en democracia y gobernanza.
“Zimbabue no es una excepción. Es la norma continental”, añadió Vava, quien también es director de la Coalition for Democracy and Accountability. con sede en Johannesburgo. “Zimbabue es solo un dato dentro de una historia mucho más amplia de erosión constitucional para la supervivencia política”.
Paul Biya, de Camerún, es el jefe de Estado más longevo del mundo, con 93 años. Ha estado en el poder desde 1982 en un país donde cerca del 70% de la población tiene menos de 35 años. Biya asumió el cargo por primera vez un año después de que Ronald Reagan se convirtiera en presidente de Estados Unidos, y Estados Unidos ha tenido siete presidentes desde Reagan.
Teodoro Obiang Nguema Mbasogo ha estado en el poder durante 47 años en la vecina Guinea Ecuatorial. A los 84 años, sigue siendo el gobernante africano con más tiempo en el cargo e incluso ha nombrado a su hijo como vicepresidente.
En Costa de Marfil, Alassane Ouattara, de 84 años, juró para un cuarto mandato en diciembre de 2025 tras ganar unas elecciones marcadas por una baja participación y disturbios.
Malaui eligió el año pasado a Peter Mutharika, ahora de 85 años, devolviéndolo al cargo después de haber sido presidente de 2014 a 2020.
Mientras tanto, en Uganda, Yoweri Museveni, de 81 años, juró para un séptimo mandato consecutivo en mayo, extendiendo su gobierno a cuatro décadas.
Al igual que Mnangagwa, Museveni, Ouattara, Biya y Obiang han modificado o eliminado restricciones constitucionales para prolongar su permanencia en el cargo.
Según el Africa Center for Strategic Studies, la duración de los mandatos en el continente de 54 países está marcada por fuertes contrastes. Cerca de 20 países africanos mantienen activamente límites de mandato, señala el centro de estudios, mientras que otros los han abolido o eludido, o están bajo regímenes militares que han suspendido el orden constitucional, lo que permite que líderes de larga data permanezcan en el poder.
Al mismo tiempo, África ha visto surgir en los últimos años a una nueva generación de líderes más jóvenes.
Bassirou Diomaye Faye se convirtió en uno de los líderes electos más jóvenes del continente cuando ganó las elecciones de Senegal de 2024 a los 44 años. El primer ministro de Etiopía, Abiy Ahmed, de 49 años, está en el cargo desde 2018. Otros han llegado al poder mediante tomas militares. Mahamat Idriss Deby, de 42 años, tomó el poder en Chad después de que su padre, Idriss Deby, muriera combatiendo a rebeldes en 2021, antes de ganar elecciones en 2024. En Burkina Faso, el capitán del ejército Ibrahim Traoré tomó el poder en un golpe de Estado en 2022 y, con 38 años, es el gobernante más joven de África.
Los golpes militares también han llevado a líderes más jóvenes al poder en Mali y Guinea.
Aun así, los analistas señalan que gran parte del continente sigue dominada por una élite política envejecida, lo que deja oportunidades limitadas para que las generaciones más jóvenes asuman el poder de manera democrática.
“Así que tienes a jóvenes de 25 años que conforman la mayoría de la población de un país, pero son personas de 75 años las que deciden al candidato o gobiernan”, expresó Vava, el analista. “A los jóvenes se les moviliza para conseguir votos y no para ejercer el poder”.
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Esta historia fue traducida del inglés por un editor de AP con ayuda de una herramienta de inteligencia artificial generativa.
FUENTE: AP
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