La frontera entre Venezuela y Colombia se mantendrá cerrada. Maduro argumenta que la medida ha permitido contrarrestar el contrabando de alimentos y gasolina hacia ciudades y pueblos colombianos.
Pero con la paralización de la frontera, los más afectados son los pobladores de ambos países.Las autoridades colombianas reiteraron que están de manos atadas porque es una decisión exclusiva del gobierno de Maduro.
La medida provocó la interrupción parcial de la actividad comercial. A esto se suma el aumento de los precios de los alimentos y otros productos en Venezuela. Y es que la inflación sube como la espuma en un país golpeado por una aguda crisis económica.
Se cree que Venezuela pudiera sufrir lo que los economistas llaman híper inflación. Los precios de los productos aumentan rápidamente al mismo tiempo que la moneda pierde su valor.