El aislamiento es cada vez más evidente con un régimen que adeuda al sector aéreo unos 3.500 millones de dólares provocando la estampida de la mayoría de las 24 aerolíneas internacionales que operan en Venezuela, once de ellas trabajan a media máquina.
La frecuencia semanal de vuelos el año pasado era de 353 en el aeropuerto internacional Simón Bolívar de Maiquetía con un total de 56 mil asientos. En lo que va de año se redujo a 207, es decir unos 150 vuelos menos y los asientos disponibles se desplomaron a poco más de 30 mil.
A la crisis se le suma la corrupción en el otorgamiento de divisas por el muy cuestionado control cambiario.