Las escenas provocadas por una ola de calor récord en el noreste de Asia ilustran cómo las temperaturas extremas han atenazado a Corea del Sur, Corea del Norte y Japón.
Ola de calor récord afecta a personas y animales en Japón y en la península coreana
SEÚL, Corea del Sur (AP) — Aficionados desmayándose en un estadio de béisbol. Leones muriendo en un zoológico. Una mujer que se refugió en un automóvil hallada muerta. Un médico aconsejando a la población que coma carne de perro para aumentar la resistencia.
En la mayor parte de Corea del Sur había un aviso en vigor el miércoles por ola de calor grave, mientras las temperaturas en la densamente poblada área metropolitana de Seúl, con 20 millones de habitantes, y en zonas próximas se disparaban hasta 39 grados Celsius (102,2º Fahrenheit).
Las autoridades norcoreanas emitieron avisos por ola de calor en muchas zonas y pidieron a la población que tome medidas para evitar problemas de salud relacionados con las altas temperaturas.
La agencia japonesa de prevención de desastres reportó que más de 18.000 personas con síntomas de golpe de calor fueron trasladadas a hospitales la semana del 20 al 26 de julio.
Desde mediados de mayo, unas 2.220 personas han sido diagnosticadas con enfermedades relacionadas con el calor en Corea del Sur y 19 han muerto, según un reporte del Ministerio del Interior y Seguridad. Además, han muerto unos 17.140 animales de granja, como pollos, patos y cerdos, y alrededor de 160.000 peces de piscifactoría.
En la ciudad suroriental de Yangsan, los termómetros alcanzaron el domingo los 42,5º C (108,5º F), el récord desde que se iniciaron los registros meteorológicas en el país en 1904.
Durante una reunión de su gobierno el martes, el presidente, Lee Jae Myung, pidió a las autoridades que consideren la ola de calor en curso como “un desastre nacional” y que intensifiquen los esfuerzos para proteger vidas.
Un espectador de unos 20 años se desplomó el martes por la noche mientras veía un partido de béisbol entre los SSG Landers y los LG Twins en un estadio de la ciudad de Incheon, al oeste de Seúl. El personal de emergencias lo reanimó y lo trasladó a un hospital, lo que detuvo el juego durante unos 10 minutos.
Otro aficionado, también de la misma edad, perdió el conocimiento y recibió tratamiento en el estadio después del partido, según la Organización de Béisbol de Corea, que anunció el miércoles que los 10 juegos programados para el miércoles y el jueves fueron cancelados y serán reprogramados.
Min Son Yong, subdirector del departamento de medicina interna del Hospital General de Pyongyang, declaró el domingo al principal periódico norcoreano, Rodong Sinmun, que la población debería comer carne de perro y gachas de pescado para complementar la ingesta de proteína y combatir así el calor.
Conocida eufemísticamente como “dangogi”, o carne dulce, la carne de perro se ha considerado durante mucho tiempo en Norcorea un alimento que aporta resistencia y suele consumirse durante la época más calurosa del año.
Min también recomendó sandías, pepinos, tomates, frijol mungo y jengibre para refrescarse, según el diario.
La carne de perro también se ha consumido en China, Vietnam y en países africanos, así como en Corea del Sur, que planea prohibir formalmente el sacrificio, la cría o la venta de carne de perro para consumo humano a partir del próximo año.
El Ministerio de Medio Ambiente japonés emitió el miércoles una alerta por golpe de calor para la mayor parte del oeste y el sur del país. Aunque las temperaturas en la región de Tokio bajaron temporalmente esta semana, el calor intenso seguía azotando el sur del país.
En la ciudad suroccidental de Kumamoto continuaban las tareas de auxilio y limpieza tras el terremoto de magnitud 7,1 del 28 de julio, que dejó 38 muertos, incluida una mujer de unos 70 años que sufrió un golpe de calor mientras se refugiaba en un automóvil. Más de 43.000 hogares seguían sin agua el miércoles.
Tres leones han muerto en un zoológico de Tokio, y varios de los animales recluidos presentaron aparentes síntomas de golpe de calor.
El Parque Zoológico Tama informó que Mugi, una leona de 3 años, perdió el apetito el 19 de julio y al día siguiente no pudo ponerse de pie. Al sospechar de un problema relacionado con el calor, los cuidadores le proporcionaron ventilación y un aspersor de agua para refrescarla. El animal murió el 28 de julio pese al tratamiento con fluidos subcutáneos, tónicos hepáticos y vitaminas, indicó el zoo.
Otras dos leonas, Ichigo, de 11 años, y Luena, de 15, también fallecieron en el transcurso de unos días, agregó.
Las autopsias mostraron deshidratación y fallos multiorgánicos en los tres animales, y las autoridades apuntaron que creen que el calor fue el causante de sus problemas de salud.
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Yamaguchi informó desde Tokio.
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Esta historia fue traducida del inglés por un editor de AP con la ayuda de una herramienta de inteligencia artificial generativa.
FUENTE: AP
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