La institución señaló en su sitio de internet que los viajeros brasileños gastaron 841 millones de dólares el mes pasado; eso es 43,5% menos que los 1.490 millones gastados en febrero de 2015.
Una economía en contracción y la depreciación del real brasileño, que el año pasado cayó casi 50% ante el dólar, ayuda a explicar la reducción de gasto. Una divisa devaluada hace que sean más caras las tarifas aéreas, tarifas de hoteles y los productos en el extranjero.