Durante una visita a un laboratorio donde se prueban tecnologías que permiten a los vehículos comunicarse entre sí, Obama tuvo la oportunidad de manejar un simulador de automóvil diseñado para avisar a su ocupante "si un vehículo cercano va a saltarse un semáforo o si se acerca un automóvil" a demasiada velocidad, explicó.
"Ha sido un poco como (la serie de televisión) 'Knight Rider' ("El auto fantástico")", dijo Obama en un discurso en el centro Turner-Fairbank de investigación para autopistas en McLean (Virginia), a las afueras de Washington.
"Pero tengo que decir que me desorienté un poco. No he manejado en alrededor de seis años, y creo que tengo un poco del síndrome del pie de plomo, porque iba por la autopista (simulada) y empezaba a llegar a las 90 (millas por hora, equivalentes a 144 kilómetros por hora)", confesó entre risas.
"Y prácticamente a mi lado estaba el grupo de periodistas y fotógrafos, que básicamente viajaba conmigo a 90 millas por hora, y me dejaron un poco mareado. Pero me he recuperado", aseguró.