La orden ejecutiva al parecer contempla que unas 5 millones de personas podrían obtener permisos de trabajo. Además buscaría proteger de la deportación a los padres de ciudadanos y residentes permanentes, siempre que esos padres se encuentren en el país desde hace más de cinco años. Los demócratas aplauden estas acciones del presidente.
Los republicanos han criticado duramente la postura de Obama sobre todo porque no consultó al Congreso.
Muchos han dejado claro que la responsabilidad para una reforma migratoria integral es de todos los sectores políticos. Aquí en la Florida defensores de los inmigrantes instaron al presidente Obama a ayudar al mayor número de personas indocumentadas.
Se calcula que aquí, en los Estados Unidos hay más de once millones de indocumentados, por lo que más de la mitad se quedaría sin los beneficios que probablemente anunciará Obama esta noche.