Sin visitar la frontera, en Texas el presidente reiteró su pedido de 3700 millones de dólares para contratar más jueces de inmigración y construir facilidades para alojar a los miles de niños que están cruzando solos la frontera. Sobre la crisis, cargó las tintas contra los republicanos.
Mientras la reforma migratoria sigue solo en el plano del debate, avanza la demanda al presidente. En el pasado hubo intentos de demanda por parte de legisladores o pequeños grupos, pero esta vez seria toda la cámara baja.