Garner sufría de asma y pesaba 400 libras. Un transeúnte grabó el momento en el que estaba siendo asfixiado por el policía con una técnica obsoleta que en el pasado ha dejado a varias víctimas fatales.
"No puedo respirar, no puedo respirar", dice en varias ocasiones Garner.
La autoridad liberó su cuello pero presionó la cabeza del sujeto contra el asfalto.