Pero en un país donde todavía el índice de desempleo es del 6.7%, algunos, como este economista, creen que subir el mínimo dejara a más personas sin trabajo.
En Florida el salario mínimo es de 7 dólares con 93 centavos por hora de trabajo. En general, los comerciantes apoyarían la medida de aumentarlo, aunque creen que habrá consecuencias.
Entre los ciudadanos de a pie, las opiniones también están divididas.
Se supone que el debate por el salario mínimo va a tener resistencia en el congreso, pero fundamentalmente en los estados, donde los gobernadores han lidiado con el problema del desempleo en los últimos años. Sin dudas, un tema del que hablaremos durante los próximos meses.