El volcán emitía estruendosos rugidos al tiempo que despedía columnas de cenizas grises a 4.600 metros (15.091 pies) de altura. Las autoridades pidieron a las poblaciones cercanas alejarse de la zona y estar atentas a deslaves debido a las lluvias vespertinas.
El Volcán del Fuego es uno de los más activos de Centroamérica.
En junio, decenas de personas fueron sepultadas vivas o totalmente calcinadas cuando el volcán arrojó súbitamente gases, cenizas y rocas.