Cuando Corbyn y la parlamentaria Emily Thornberry se abrazaron con enormes sonrisas, el líder opositor intentó chocar palmas con ella, pero su mano fue a parar en el pecho de su colega.
El video de ese incidente levemente embarazoso recorrió las redes sociales el viernes.
La euforia laborista se disipó un poco horas después, cuando la primera ministra Theresa May, a pesar de la debacle en la que su partido perdió la mayoría, dijo a la nación que seguiría en su puesto a la cabeza de una coalición minoritaria.