El epidemiólogo Anders Tegnell dijo que “las curvas van a la baja y las curvas de los enfermos graves están muy cerca de cero. En conjunto, es muy positivo”.
Las autoridades suecas se negaron a aplicar las estrictas cuarentenas aprobadas en el resto de Europa. Se prohibieron las grandes aglomeraciones, pero los restaurantes y las escuelas primarias siguieron abiertos. El gobierno exhorta a mantener el distanciamiento social y los ciudadanos, en general, acatan la instrucción.
Suecia reportó dos muertes el martes, lo que elevó el total a 5.702. El país de 10 millones de habitantes ha registrado 80.000 casos.