Tsipras señaló que las acusaciones son indicadores de la “decadencia de la moral” que ayudó a alimentar la crisis de deuda de Grecia.
Las afirmaciones se produjeron luego de una investigación que mostró que la farmacéutica suiza Novartis supuestamente pagó sobornos a los hospitales estatales para aumentar las ventar y los precios de sus productos.
Bajo la ley griega, las acusaciones que involucran a políticos deben ser revisadas por el Parlamento antes de que los legisladores puedan autorizar los procesamientos.
Entre los funcionarios que presuntamente están involucrados en el escándalo figuran el gobernador del Banco de Grecia Yannis Stournaras, el comisionado de Asuntos del Interior de la Unión Europea Dimitris Avramopoulos, el ex primer ministro conservador Antonis Samaras y el ex premier interino Panagiotos Pikramenos. Todos han negado haber cometido alguna acción ilegal.
Por su parte, Novartis informó que está cooperando con las autoridades griegas.
FUENTE: Associated Press