Francisco se abstuvo de pronunciar el nombre “rohinya” mientras estuvo en Myanmar por pedido de la iglesia católica local. Myanmar no reconoce a la minoría musulmana como grupo étnico.
Eso cambió cuando el papa llegó a Bangladesh, donde se reunió con los refugiados y les dijo que “la presencia de Dios hoy también se llama ‘rohinya’”.
El miércoles, el pontífice expresó su solidaridad con la actitud de Bangladesh de “rescatar a los refugiados rohinya que llegan en masa a su territorio, que ya es uno de los que tiene mayor densidad de población en el mundo”.