"Esperemos. Vienen grandes cambios en la geopolítica internacional", afirmó Maduro el lunes tras un encuentro en el palacio de gobierno con el secretario general de la OPEP, Mohammad Sanusi Barkindo, y agregó que uno de ellos es lo que ha de llamarse "la era Trump".
En consecuencia, manifestó que quiere ser prudente y no adelantarse a los sucesos. "Peor que Obama no será. Es lo único que me atrevo a decir", dijo Maduro antes de enumerar una serie de conflictos en distintas regiones del mundo, entre ellos, los de Medio Oriente. Luego señaló a Obama por impulsar el derrocamiento de jefes de Estado críticos de la política exterior estadounidense.
El gobernante venezolano también acusó a la administración estadounidense actual de intentar influir en la política venezolana, así como de buscar la desestabilización política, económica y social de su país.
A pesar de acusar reiteradamente al gobierno de Estados Unidos de financiar a "sectores violentos" venezolanos a través de oficinas del gobierno y de formar parte de un complot para derrocarlo, Maduro ratificó su disposición de mantener relaciones de respeto, comunicación y cooperación con Estados Unidos.
Pese a las fricciones, y a no tener embajadores desde 2010, ambos países mantienen un intenso intercambio comercial.