Tras la muerte de la niña en la provincia de Assiut, el fiscal público ordenó el arresto de sus padres y del médico que realizó la operación, llamada también “circuncisión femenina”, según el comunicado de la fiscalía.
Desde mediados de la década de 1990, Egipto ha tratado de poner fin a esta práctica secular, cuya intención es limitar la sexualidad femenina. El Parlamento aprobó la prohibición en 2008 a pesar de la fuerte oposición de los sectores conservadores, pero una encuesta gubernamental en 2015 halló que el 87% de las mujeres egipcias de entre 15 y 49 años de edad estaban “circuncidadas”.
"Muchas más niñas egipcias serán sometidas por la fuerza a la operación y muchas de ellas morirán mientras el Estado no aplique una estrategia clara y realmente penalice la práctica", dijo Amel Fahmy, directora del Centro Tadwein sobre Investigaciones de Género.