La Conferencia Episcopal Católica en Japón ha establecido un comité por distrito pero aún no se han decidido los detalles de las pesquisas, según indicó el jueves la organización religiosa.
La decisión llega después de que el papa Francisco convocara a los obispos a una cumbre en febrero para pedir respuestas a los escándalos internacionales.
La comunidad católica japonesa es unas 440.000 personas, el 0,3% de la población.