La visita de Zeid Raad al-Hussein sigue a la resolución adoptada el año pasado por la agencia de Derechos Humanos de la ONU que pedía que jueces extranjeros ayudasen al gobierno en las pesquisas.
La guerra civil de Sri Lanka terminó en 2009 luego de que las fuerzas gubernamentales aplastaron a los rebeldes separatistas, los Tigres Tamiles. Ambos bandos fueron acusados de cometer graves abusos contra los derechos humanos como el asesinato de civiles o reclutar a niños soldado.
Desde el final del conflicto, Sri Lanka ha recibido duras críticas por no investigar correctamente los supuestos crímenes de guerra cometidos por sus fuerzas. Las familias de las víctimas fracasaron en sus intentos de buscar justicia.
Según las estimaciones de Naciones Unidas, al menos 80.000 personas fueron asesinadas, aunque probablemente fueron muchas más, incluyendo hasta 40.000 civiles en el último mes de la guerra.
Zeid presentó el año pasado un informe centrado en el periodo entre 2002 y 2011, en el que señaló abusos terribles como torturas, ejecuciones, agresiones sexuales por parte de las fuerzas de seguridad. El documento incluía además denuncias de ataques suicidas, asesinatos y reclutamiento de niños soldado por parte de los rebeldes.
El responsable pidió la creación de un "tribunal especial híbrido" que incluyese jueces extranjeros e investigadores, alegando que las cortes locales no están listas todavía para llevar a cabo un proceso justo sobre las atrocidades. Sin embargo, autoridades locales habían dicho previamente que solo aceptarían ayuda de expertos técnicos y asesoramiento.
Durante su visita, Zeid viajará a la antigua zona de guerra y se reunirá con víctimas de violaciones de los derechos humanos. También mantendrá encuentros con responsables del gobierno, activistas civiles y líderes religiosos.
FUENTE: Associated Press